sábado, 21 de marzo de 2015

Papelito






No sé… Traía en este bolsillo un papel  con las indicaciones para sobrevivir a  este nuevo otoño. Por entretenerme con el collar de nubes, lo perdí.

Creo que hablaba de fijar caminos o algún sueño  o de disfrazar a la desesperanza. Y que sugería compartir algún secreto, zapatos cómodos, contar estrellas con mucha paciencia, enlazar  notas musicales, la idea de un “vos” y mi coraje para empezar.  

Pena no recordar más. Salvo la cita final del pirata Barbossa:



 "Sin duda hay que perderse para llegar a destinos inalcanzables, de lo contrario todo el mundo sabría dónde están"




Hola, Otoño… regalame tus ocres. 

lunes, 26 de enero de 2015

Trip: Impresiones 5



Silencio de hueso antiguo y cielo color tristeza  de París en noviembre.
Las únicas plegarias provienen de las hojas que van cayendo.


[Aupick  no entiende de Paraísos artificiales, esos, en los cuales Mamá Caroline no te abandonará]



Dos copas
y un brindis por nosotros

Al fin y al cabo
ambos padecimos
un universo reversible
quedándonos a orillas
de la  angustia
el odio
la fiebre
las arrugas.

Paraíso artificial
el vuelo del albatros
arrancando con su pico
pedazos del corazón

Paraíso artificial
el perfume
de mil desvelos
las sogas
y los dientes
para desatarlas


Paraíso
poblado de sombras ebrias
tus poemas
y yo
-como esta rosa negra sobre tu tumba-
un artificio más




Tumba de Charles Baudelaire, Cimetière Montparnasse, 6e division, 26 de Noviembre de 2014.


viernes, 9 de enero de 2015

Siempre nos quedará el silencio




No hay lugar en la mesa
ni en la foto de navidad
no hay llaves compartidas
ni fechas de aniversario
Todo
-incluso los almendros-
está alumbrado de pasado
luz que enceguece
y proyecta fabulosas sombras
en el futuro

Lo que hay
ceros en los mensajes
lágrimas en los teclados
música al ras del corazón

Soñemos con decir
las palabras más bellas
antes de regresar
a la muerte

Soñemos…

De todos modos
siempre nos quedará

compartir el silencio…





martes, 6 de enero de 2015

Trip: Impresiones 4

“¿Qué venía yo a hacer al Pont des Arts?” se pregunta Oliveira.
Y le contesta Cortázar dibujando rayuelas.


pont_des_arts1 photo Pont_arts1.jpg




Yo no vine a escribir una novela. En el mejor de los casos vine a completar una escena de mi vida: cruzar el puente de tablones  como quien baila sobre su propia tumba.
También vine a contar fantasmas pero resulta imposible. Hay tantos fantasmas como candados colgando en las barandillas. Y muchos de ellos, buceando desnudos,   intentan rescatar la llave que arrojaron al Sena. Nada más trágico para un fantasma que estar encadenado por amor.

bancos photo pont_arts2.jpg

Los bancos parecen vacíos pero acercándome un poco percibo esa sensación de la promesa amorosa, de la esperanza en mañanas y, con otra densidad, se siente el dolor del fin, el desamparo, el ruido que hace la conciencia  cuando no sabe a dónde ir.

¿Qué venía yo a hacer?

Ah, sí…

Vine a jugar un momento  a ser Horacio y otro rato  a ser La Maga  para  comprobar que no son necesarios los candados cuando el amor queda atrapado en la memoria.


pont_des_arts photo Pont_arts.jpg



P.D: “Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.” Rayuela, Julio Cortázar.



Pont des Arts, 25 de noviembre de  2014. 

viernes, 2 de enero de 2015

On Repeat







“Sólo la música puede crear una complicidad indestructible entre dos seres. Una pasión es perecedera, se degrada como todo aquello que participa de la vida; mientras que la música pertenece a un orden superior a la vida y, por supuesto, a la muerte.” E.M.Cioran


  En el inicio de la cuenta está la vieja canción de cuna: mi abuela, entonando unos acordes que acompañan las andanzas de una loba y su lobito. ¿En qué momento me quedaba dormida? Imposible saberlo pero sí recuerdo que muchas veces soñaba estrellas.

Llevo recorridas miles de millas auditivas; Un diario personal donde han quedado plasmadas todo tipo de sensaciones. Con palabras jamás podría copiar lo que grabó la música en mí. Es “ese” sol de verano mientras suena la  #41 Dave Matthews, “esa” caminata nocturna entre escombros (siendo yo misma un escombro más) al ritmo de “If I Only Could”, “esa” marea  meciendo a “Nebel”…

Y todas, siempre, en modo repeat.

La probabilidad de reescritura es casi nula. Cada melodía tiene sus huellas y son como mojones en la ruta. A favor y en contra. Porque hay melodías que salvan y otras que duelen… que sabemos que duelen y, sin embargo, a ellas volvemos.   

On repeat. Para sobrevivir o hundirse o quedarse dormido soñando estrellas.

Jota, Enero 2






martes, 30 de diciembre de 2014

Trip: Impresiones 3





"Yet each man kills the thing he loves” Oscar Wilde

 

No hay tumba

Para la amada golondrina

Ni príncipe

Llorando miserias

 

Salvada de varias muertes

Traigo - desde el fin  del mundo-

Lo que me queda

De amor

Y Besos

Para estos  labios de  piedra

 


Cimetière du Père-Lachaise,  28 de noviembre.de 2014.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Trip: Impresiones 2

Camino hacia la orilla del Mar, Barcelona, 16 de noviembre.




Creí que los recuerdos de lo imaginado se borrarían; Ahora sé que no sucederá. Lo no vivido se completa con un número casi infinito de detalles.

Andando por pequeños callejones uno puede encontrarse con:





* Los aplausos del público en el Palau de la Música catalana tras oír “Azulejos” de Albéniz terminado por  su amigo Granados.
* Los restos del grafito dejado por Picasso y sus amigos de Els Quatre Cats.
* Una “Barcino” desempolvada que conserva en sus ánforas el sabor de la Roma augusta.

Una de mis guías es una hermosa pequeña catalana llamada Abril que en perfecto español me cuenta:

- No se puede cambiar una sola oca. Si alguna se enferma o muere hay que cambiar a las restantes si no lastiman a la nueva hasta matarla.  



13 ocas en el patio de una Catedral. Historias.

Entre el cielo y el infierno: gárgolas expectantes y bloques de piedra con la memoria grabada.





- El mar está cerca- dice mi guía. Y hacia allá vamos.




“Mi” puerto de Barcelona no tenía esa montaña como telón de fondo. Ni ese Colón indicando un camino. [Ahora sí]
“Mi” Mediterráneo sí era tan azul como el que veo.

¿Las huellas en la arena? Mi nombre y los pasos amigos.



Lo que debía ser.

P.D: Muchísimas gracias a Gema y su pequeña Abril por la maravillosa compañía.  

jueves, 18 de diciembre de 2014

Impresiones UNO

Plaça del Pi, Ciutat Vella, Barcelona. Sábado 15 de noviembre.




Todavía con el azul mediterráneo visto desde el cielo en algún hueco de la retina, miro estos muros. Imagino siglos de lluvia refrescando la boca de las gárgolas; El eco de los cascos de los caballos; las súplicas de algún mendigo.  [Imagino porque sé tanto de este lugar como él sabe de mí]



Hay una feria de artesanos  y  algunos ojos saltando de souvenir en souvenir.  Inevitable que despierte el recuerdo de San Telmo. Pero no. 12.000 kilómetros y el aroma de  castañas asadas nos separan.

Las voces que trepaban hasta este pequeño balcón [mi balcón en este instante] se van alejando por los callejones.


Queda el silencio y las palabras de un sueño entrecortado.


Amanecer con la luna conocida y una bandera  por conocer.


martes, 16 de diciembre de 2014

trippeando





14 de noviembre-05 de diciembre de 2014


Nada de qué huir.

Ningún fantasma.

La brevedad que soy cabiendo en la mochila.

Cerrar la puerta de la fortaleza  por 21 días, a pesar del ruego de mi almohada que se presiente sin sueños; a pesar de los ojos de mis perros…

Un viaje. Borrar los límites de mi pequeño mapa incluso desmarcando las zonas de soledad,  abismo o locura.  

Un viaje. Un juego. Casi todas las cartas sobre la mesa. Un as escondido en la manga: volver

miércoles, 15 de octubre de 2014

бубамара



Los ojos del suicida. Joven, sonriente. El dedo índice señalando el cielo. Su adiós. El camión a toda velocidad directo hacia el edificio gris. Una nube de polvo hirviendo nace de la nada. Fuego. Un pequeño árbol, quizás infiel,  que sacude sus míseras hojas. Nada más.


La tristeza de unas letras cayéndose de unos dedos flacos siempre me dan ganas de llorar cuando Cohen canta a mil besos de profundidad… 


Lo que nunca creí que pudiera existir: una risa inútil.

Mis oídos al vacío. Escuchar el recorrido de la sangre transportando recuerdos de una celda a otra.

Marcar mañanas en un mapa.


Fue un instante sin contradicción.


Todo se detuvo en la simetría de un insecto que me mira y posa, aún sabiendo que no tengo nada para dar.  

lunes, 8 de septiembre de 2014

Otro nido




“Cuando lo superficial me cansa, me cansa tanto, que para descansar necesito un abismo”
Antonio Porchia



  7 de septiembre. Luna llena.
Son los últimos días de invierno. Se nota en algún que otro brote sobre las ilusionadas   ramas. 
El hombre pasa la tarde imaginando  cómo transformar su cama en un nido para que la luz de la luna  llena  ilumine sus pesadillas así como ilumina los restos de carne en un nido de caranchos o los huevos de futuros pichones hambrientos, en uno de gorriones.

Luz de luna llena en las pesadillas.

Busca la escalera de madera. 17 escalones y el borde del techo. La chapa, todavía tibia, conserva un poco del calor del sol.  Ata una soga alrededor del colchón. Primero sube él y luego comienza a izarlo. Poco a poco su deseo se cumple.
 Más allá de los álamos se la ve venir. Enorme y generosa. Para todos igual: antenas, cruces, lágrimas, sonrisas, miserables charcos de orina o mares verdosos. Todos bajo la misma luz de la luna. 
  Se acuesta con las manos cruzadas sobre el vientre. Estrellas como segunderos de un reloj universal.

Las once y media. Siente la luz de la luna sobre sus párpados.

Y entonces se duerme - apenas temblando-  sabiendo que esta noche ha de morir  una inconfesable oscuridad.   

jueves, 21 de agosto de 2014

Con D de dios





“Las fotos brutales exigen una brutalidad previa que es necesario conocer. Con la que es necesario encararse. Una sociedad democrática debe someterse a ese tipo de ejercicios. Si no se convierte, en cierto sentido, en una sociedad cómplice de la brutalidad.”
Susan Sontag



  Te piden que cierres los ojos. Que  no mires. Que ignores  el sol del mediodía calentando la arena del desierto, la túnica naranja del prisionero, la máscara del verdugo, el filo del cuchillo.

 Te atolondran con palabras sin sentido para que no escuches el monólogo guionado por la venganza ni  la saliva atorándose en una garganta  aún virgen.   

Te ordenan que no escarbes el pasado. Que no prestes atención a las advertencias del mail enviado una semana antes al director del  Global Post. Que no busques Siria o Irak o Gaza  en  páginas prohibidas, ni cadáveres bajo la alfombra de billetes.
  

Te prohíben que “viralices” el horror que causan los asesinos o  la desidia que   reina entre los otros asesinos.

Te piden que no  pienses en ese otro prisionero que se sabe muerto antes de sangrar.

Te exigen  que no interrumpas con tu absurdo pedido de paz la impostergable  partida de golf. 

Todo esto quieren de vos.

Pero no será posible.


 El fotoperiodista  James Wright Foley, de nacionalidad estadounidense, nacido el 18 de octubre de 1973,   fue secuestrado por hombres armados cuando salía de un cibercafé en Binesh, Siria, el 22 de noviembre de 2012, mientras realizaba su trabajo. El martes 19 de Agosto de 2014 fue asesinado por sus captores quienes, no sin culpar al Gobierno de los EEUU  por el estado actual  de Medio Oriente, filmaron su decapitación.
 El periodista    Steven Joel Sotloff, secuestrado en el año  2013,  se encontraba  junto a Foley y, según sus captores, su vida depende del Presidente de los Estados Unidos.


En español… con la D de Dios también se escribe Demencia.    

martes, 19 de agosto de 2014

Un cuadro para descansar

El proyecto. La esperanza. La herramienta del artista para salir de su encierro.
El proyecto. El mañana. El truco del artista para seguir respirando.

Van Gogh escapando de su propio pensamiento:

 “¿Qué soy a los ojos de la mayoría de la gente? –una nulidad o un hombre excéntrico- alguien que no tiene un sitio en la sociedad ni lo tendrá: en fin, un poco menos que nada”
[Carta 218] 


Foxglove o digitalis o absenta o lo que permita mantener  el pulso. Si estaban de más los círculos amarillos alrededor de las estrellas, a nadie le importa.  Los colores fueron su mejor medicina.



“Te envío un pequeño croquis para darte una idea por  lo menos del giro que toma el trabajo. Porque hoy me he vuelto a poner a la tarea. Tengo los ojos fatigados todavía; pero en fin, tenía una idea nueva en la cabeza y este es el croquis. Siempre tela de 30. Esta vez es simplemente mi dormitorio; sólo que el color debe predominar aquí, dando con su simplificación un estilo más grande a las cosas y llegar a sugerir el reposo o el sueño en general. En fin, con la vista en el cuadro debe descansar la cabeza o más bien la imaginación.

Las paredes son de un violeta pálido. Es suelo es a cuadros rojos.
La madera del lecho y las sillas son de un amarillo de mantequilla fresca.
La sábana y las almohadas, limón verde muy claro.
La colcha, rojo escarlata. La ventana, verde.
El lavabo, anaranjado; la cubeta, azul.
Las puertas, lilas.
Y eso es todo. Nada más en este cuarto con los postigos cerrados. Lo cuadrado de los muebles debe insistir en la expresión del reposo inquebrantable. Los retratos en la pared, un espejo, una botella y algunos vestidos.
El marco-como no hay blanco en el cuadro- será blanco.
Esto, para tomarme el desquite del reposo forzado al que he estado obligado.”

[Carta 554 Octubre 1888]


Luego,  la ruptura de toda perspectiva. De todo futuro. Más sillas vacías.



Contestó Theo desde París, el  22 de diciembre de 1889

Mi querido Vincent:

Recibí tu paquete conteniendo  tu campo de trigo y las dos habitaciones. Particularmente me gusta la última, que tiene los colores como un ramo de flores. Tiene una intensidad de colores grandiosa. El campo de trigo tiene, quizá, más poesía; como  el recuerdo de algo que uno ha visto…



Pero Vincent, dormido —casi apagado—  ya era otro. 

lunes, 11 de agosto de 2014

Fines





“How many deaths will it take
Till he knows
That too many people have died
The answer, my friend, is blowing in the wind
The answer is blowing in the wind”

Bob Dylan



No me muestres los jardines pisoteados por tanquetas
Ni el cuadro del pequeño con el cuerpo cubierto de amapolas

No me pidas que rece (ya ni las piedras nos escuchan)

Mejor hagamos un pacto y  guardemos la memoria en el fondo de un cofre hecho poema.

Para eso está.

Para  quitarle  a la noche el martillo que oculta bajo la almohada
El rumor de los gatos sobre las chapas
El olor de la  vela que agoniza    

Para eso está el poema.

Para suavizar la incertidumbre  de todas las cartas los trenes los mares

Para  esconder los gritos de las botellas vacías descorchadas con silencios vencedores
y con  ladridos vencidos

Para eso está.

Para capturar abecedarios entre misiles lágrimas o copos de nieve.
Para contar lo que jamás nos animamos a decir.

Sin poema  no habrá  otra fuente de respuestas.


Hagamos ese pacto o solo quedará escuchar lo que el viento quiera responder.  

sábado, 26 de julio de 2014

Fire and Forget




Muy de madrugada sigue golpeando la muerte.
Te acordás cuando, sentados en el borde del muelle, competíamos por encontrarle rostros a las nubes. ¿Cuánto tiempo pasó?

Ahora, los cielos están incendiados y nosotros debemos correr. Rápido. Lo más rápido posible.
Disparan y olvidan y bombardean  nuestra  inocencia: el último refugio del amor.
Tan aturdido el mar y nuestros ojos, tan fijos, mirándolo. Buscando las sombras que ya no volverán a pasar.

- ¿El infierno es aquí?

- …


P.D: Hay momentos en los cuales las palabras se bastan a sí mismas y nos odian



Mohammed Bakr, 9 años. Ahed Bakr, 10 años. Zakaria Bakr, 10 años. Ismael Bakr, 11 años. Fotografía homenaje de Amir Schiby.

lunes, 7 de julio de 2014

Anticuario






No hay familia alrededor de la guisera
Ni olor a laurel

No hay restos de Enero
de 1940
entre las paletas del ventilador
ni humo de habano
ni sudor sobre satén

Tampoco se ve
En la pupila del payaso
La silueta de la pintora
Ni su delantal
Ni sus dientes mordiendo
el labio inferior

Desapareció el campesino
que acompañaba a la muchacha
de las piernas de bronce
- estará en alguna otra tienda-
y  las flores del altar

Sin tulipa
sin el último hasta luego
el velador
sigue practicando
su perfomance
de equilibrista
 

Todo está desnudo
en esta vidriera
sin arrugas
solo el gato
viste  
la caricia
de su dueño

sobre el lomo.