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sábado, 3 de septiembre de 2011

Versos al negro del parque Japonés

Parque japones, 1935




Para Ramón Doll


Esa deforme cosa embetunada
Que es tu ancha cabezota
-¡pif,paf,pif,paf!- con ágil esquivada
Se libra de los golpes de la feroz pelota.

Negro: Si las pelotas que te tiran
No consiguen pegarte,
Quizás los golpes sientes de risas e intenciones;
Porque de los que tiran o que miran,
Junto con la pelota, ¿quién no se echa a matarte?
No hay proyectil más duro que el de los corazones.

¡Tú ríes! La tajada de sandía
Que es tu bocaza ¡pobre niño mal educado!
Se te abre hasta las muelas, tu mirada se enfría
Y, blanco acero, la hundes en el desocupado
Que ya está rebotando de idiotez la pelota
-¡pif, paf!- que en tu cabeza y en tu dolor rebota.

Espectáculo baratísimo caballeros!:
Por sólo unos centavos golpear al semejante,
Que lo es el pobrecito, lo es aunque se halle en cueros
Y se humille exhibiéndose por no andar de atorrante.
¡Prueben puntería! - y el instinto. –¡Adelante!

Aunque esto no era todo. La mansa bestia humana
Se revuelve fiera cuando se quiere divertir:
Hoy una mujer linda (¡Linda la cuadrumana!)
Te tiró… Negro, entonces, ¡yo no te vi reír!




Alvaro Yunque, Nudo corredizo, Editorial Claridad, 1929

* poeta nacido en  La Plata (1889-1982)  prohibido por las diversas dictaduras que  sobrevolaron Argentina.






"15 de diciembre de 1930. Mis amigos y sus esposas nos han invitado a Consuelo y a mí a pasear por el Parque Japonés. Había allí gran cantidad de gente, especialmente niños. Me atrajo su construcción con moderados toques de exotismo oriental. Hay en el centro un Lago Menor y un Gran Lago, y ente ellos, se levanta una réplica del volcán Fujiyama. que tiene unos toneles por los que pasa el famoso trencito. En el centro del Gran Lago, donde pudimos navegar en canoas, se encuentran los quioscos japoneses de las islas de las Geishas. Dentro del Fujiyama hay un estanque interior con grutas de estalactitas y estalagmitas. También visitamos la réplica del Circo Romano. Los juegos que más nos impresionaron fueron el looping de loop, desaconsejado para personas impresionables, el juego de las olas, el terremoto de Messina y el famoso water chute, donde en un carrito nos lanzamos por una pendiente al agua de un lago artificial. Consuelo no quiso volver sin antes disfrutar de las pistas de baile, animadas por orquestas de tango". Diario  de Antoine de Saint Exupery 

lunes, 18 de julio de 2011

Tu honor sin par...TO HIS COY MISTRESS- Marvell + Lisa Moore

Brassai, 1944




Had we but world enough, and time,
This coyness, Lady, were no crime.
We could sit down, and think which way
To walk, and pass our long love's day.
Thou by the Indian Ganges' side
Shouldst rubies find; I by the tide
Of Humber would complain. I would
Love you ten years before the Floof,
And you should, if you please, refuse
Till the Conversion of the Jews.
My vegetable love should grow
Vaster than empires and more slow;
An hundred years should go to praise
Thine eyes, and on thy forehead gaze;
Two hundred to adore each breast,
But thirty thousand to the rest;
An age at last to every part,
And the last age should show your heart.
For, Lady, you deserve this state,
Nor would I love at lower rate.
But at my back I always hear
Time's winged chariot hurrying near;
And yonder all before us lie
Deserts of vast eternity.
Thy beauty shall no more be found,
Nor, in thy marble vault, shall sound
My echoing song; the worms shall try
That long-preserved virginity,
And your quaint honor turn to dust,
And into ashes all my lust:
The grave's a fine and private place,
But none, I think, do there embrace.
Now therefore, while the youthful hue
Sits on thy skin like morning dew,
And while thy willing soul transpires
At every pore with instant fires,
Now let us sport us while we may,
And now, like amorous birds of prey,
Rather at once our time devour
Than languish in his slow-chapt power.
Let us roll all our strength and all
Our sweetness up into one ball,
And tear our pleasures with rough strife
Thorough the iron gates of life;
Thus, though we cannot make our sun
Stand still, yet we will make him run.

Andrew Marvell (Inglaterra, 1621-1679)


De tener tiempo y mundo suficientes, 
no sería delito tu recato. 
Dónde ir pensaríamos, sentados, 
y en pasar nuestro amor en largo día. 
Tú, en las riberas índicas del Ganges 
en busca de rubíes; yo, plañendo 
en las ondas del Humber. Te amaría 
desde diez años antes del Diluvio: 
y rehusar podrías, si quisieseis, 
hasta la conversión de los judíos. 
Mi vegetal amor se extendería 
más vasto que un imperio y más despacio. 
Unos buenos cien años yo daría 
para alabar tus ojos y tu frente, 
doscientos adorando cada pecho: 
y quizá treinta mil en cuanto resta. 
Mil años, por lo menos, cada parte, 
si al fin tu corazón se me mostrase. 
Pues, Señora, mereces tal respeto; 
y amarte no podría a menos precio. 

Pero, detrás de mí, yo siempre escucho 
la carroza del tiempo, inexorable: 
y allende de nosotros se dilatan 
desiertos de la vasta eternidad. 
No tendrás todo el tiempo tu belleza, 
ni habrá de resonar en tu sepulcro 
el eco de mi canto: pues gusanos 
probarán tu inmortal virginidad: 
tu honor sin par se habrá tornado polvo; 
muertas cenizas todo mi deseo. 
La tumba es un lugar íntimo y bello, 
pero creo que allí nadie se abraza. 

Por eso, ahora, cuando un fresco tinte 
vive en tu piel cual matinal rocío, 
y mientras tu alma diáfana transpire 
por cada poro fuegos instantáneos, 
vámonos a gozar mientras podamos; 
como amorosas aves de rapiña, 
devoremos al punto nuestro tiempo, 
en vez de perecer entre sus fauces. 
Envolvamos, pues, todas nuestras fuerzas, 
nuestra dulzura toda, en una esfera: 
nuestros placeres, bastos, adentremos 
por el portal de hierro de la vida. 
Si parar no podemos nuestro sol, 
al menos obliguémoslo a correr.








 Andrew Marvell (1621- 1678)  Poeta, escritor satírico y parlamentario inglés. Amigo y ayudante de  John Milton. Revolucionario con su visión sobre el amor.

Lisa Moore, pianista australiana. 

viernes, 1 de julio de 2011

El Vendaje craneal de tus poemas






“Venez au bord de la falaise,” dit-il.
“Nous avons peur,” dirent-ils.
“Venez au bord de la falaise,” dit-il.
“Nous avons peur,” dirent-ils.
“Venez au bord de la falaise,” dit-il.
“Nous avons peur,” dirent-ils.
Ils sont venus.
Il les a poussé.
Ils ont volé.
                                                                                        Guillaume Appollinaire

Así te vio  Picasso 


"Ah Guillermo qué coraje tenías en la cabeza qué es la muerte
Caminé por todo el cementerio y no pude hallar tu tumba
Qué quisiste decir con ese fantástico vendaje craneal en tus poemas
Oh solemne y podrida cabeza de muerte qué has tenido que decir nada y eso es apenas una respuesta
No puedes conducir autos en una tumba de metro y medio a pesar que el universo es un mausoleo  lo suficientemente grande para cualquier cosa
El universo es un cementerio y yo paseo solo aquí sabiendo que Apollinaire estaba en esta misma calle hace 50 años.
Su locura está sólo a la vuelta de la esquina y Génet está con nosotros robando libros. Occidente está en guerra nuevamente cuyo lúcido suicidio pondrá las cosas en su lugar.
Guillaume Guillaume cómo envidio tu fama tus éxitos para las letras americanas. Tu Zona con su larga y loca línea de absurdos sobre la muerte sal de la tumba y conversa a través de la puerta de mi mente lanza nuevas series de imágenes oceánicas haikus taxis azules en Moscú negras estatuas de Buda reza por mí en el disco fonográfico de tu existencia anterior con una larga voz triste y con estrofas de profunda música dulce y rasguñada como la Primera Guerra Mundial he comido las zanahorias azules que me enviaste desde tu tumba y la oreja de Van Gogh  y el peyote maniático de Artaud y caminaré por las calles de Nueva York con la capa negra de la poesía francesa improvisando nuestra conversación en París en Pére Lachaise y el futuro poema que se inspira en la luz que sangre de tu tumba (...)"
Allen Ginsberg, En la tumba de Apollinaire.


domingo, 19 de junio de 2011

¿Qué putas puedo?



 Jaime Sabines



¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Qué puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Qué, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

sábado, 19 de diciembre de 2009

Tanto miedo como una taberna (RoJa)

Y de Todos Modos...








¡Vuestro juicio final me da tanto miedo como una taberna!
Pero tan sólo a mí, a través de edificios en llamas,
me sacarán en andas las prostitutas como a efigie sagrada,
y me mostrarán a Dios en su descargo.

¡Y Dios llorará leyendo mi brevísimo libro!
Hecho de temblores en compactado ovillo, no de palabras;
y echará a correr por el cielo estrechando mis versos
y los recitará a sus amigos conteniendo el aliento.
P.D.: No fueron de utilería ni su revolución, ni su alma, ni su arma (elegí el sonido del chasquido!)

jueves, 11 de diciembre de 2008

G.Bañez





"Mientras buscaba qué decir, me puse a pensar en eso: las formas de escapar, de pasar desapercibido. Son tantas, la escritura una de ellas. En mi caso, escribir es dejar de estar. Alejarme de los pensamientos en limpio y empezar a pensar argumentalmente, quiero decir. Acaso porque creo más en el pensamiento argumental que en la reflexión propiamente dicha, pura. Acaso también porque el pensamiento argumental está contaminado: por las situaciones, los personajes, los diálogos, las palabras. El pensamiento argumental avanza con un lenguaje mestizo, más verdadero, más de todos, me parece. Esa impostación es la que me ayuda a hilvanar algunas palabras, a comunicarme..."

Gabriel Bañez, presentación de LA CISURA DE ROLANDO


texto completo,aqui

viernes, 8 de agosto de 2008

...




"Mi misión consiste en matar el tiempo y la de éste es matarme a mí. Entre asesinos nos llevamos de perlas"

Desgarradura

E.M. CIORAN

viernes, 23 de mayo de 2008

A propósito de Naranjo en Flor





“Después de la caminata solíamos subir a su modesto departamento. Cioran tenía allí otros motivos de éxtasis: el diálogo, siempre vivo, inteligente, Mozart, a quien consideraba el “hombre más completo, el más frívolo, el más profundo, que permaneció tan puro en la alegría como en la desolación extrema”, Borges, que para él era “el último de los delicados”, y el tango. La música de Buenos Aires había entrado en su vida de forma tardía. La conocía, desde luego, pero no el contenido de las letras. Una de esas tardes le traduje “Naranjo en flor” y se quedó pasmado. Leyendo la letra, Cioran había concluido que el tango aportaba la prueba irrefutable de que el espíritu humano, sea cual fuere su cultura, se interroga sobre las mismas cosas y llega a conclusiones similares. Para Cioran, la frase de “Naranjo en flor” que dice “primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamientos” podría haber sido escrita por un budista. No sin cierta incredulidad pero con mucha emoción Cioran decía que si no le hubiesen dicho que era un tango habría situado su origen en algún gran maestro budista de siglos pasados.”




Por Eduardo Febbro, desde Paris, Revista “RADAR” de Pag.12

Empezar a escribir desde la desnudez






Revista Oliverio , entrevista a GABRIEL BAÑEZ, realizada por Jorge Goyeneche

A mí me asusta algo de la escritura, es la literatura. La escritura me gusta porque es acción, la literatura no porque es paralizante, es preceptiva que dictan los demás. Y la literatura se está transformando en una especie de ejercicio de élite porque hay capillas literarias, hay dogmas, hay preceptivas, la posmodernidad trajo una suerte de escritura shoping donde todos son muy inteligentes, están en la última tendencia en el último grito, y eso es una boludez. Puedo valorar tener la última licuadora pero... Hay una tendencia muy tilinga a la moda, y se olvidan de quedarse sin nada, de empezar a escribir desde la desnudez, y se olvidan que no hay que estar a la moda para escribir. Creo que para escribir hay que tener algunas cosas: dudas, ausencias, errores, defectos y no tener la certeza de nada. Yo creo en eso. Algo de angustia o de desesperación, o de bronca. Para mí el mundo hace ruido, hay un crac que no me gusta, no sé si es afuera o adentro, en algún lado está. Gracias a eso yo escribo.
Empecé a escribir porque no sabía hablar, para ir a los demás, para entender lo que está afuera que no digo que me asusta pero sí que muchas veces me resulta incomprensible.

¿Murió la novela?


La novela es lo más vital que puede haber, como la poesía. Dicen que está en decadencia pero yo no lo creo aunque la novela moderna está asumiendo nuevas formas e incluye el ensayo, la digresión filosófica... La novela está tomando formas contaminadas, y eso es muy bueno, pero de todos modos si vamos a los orígenes de la novela vemos que fue producto de las frame stories, de una contaminación previa y de una sucesión de cuentos que se iban concatenando para formar una historia más larga, el Quijote tiene algo de eso. Y la novela actual está tomando de otros saberes y los está incorporando, pero muchos autores clásicos, tradicionales, ya lo hacían, no es nada nuevo. Que la posmodernidad lo asuma como algo nuevo es un disparate. Yo le llamo a eso salgarismo, porque Salgari en medio de una historia se tomaba cuatro páginas para explicarte qué cosa es una árbol Baobab, y ahora dicen que son modernos porque se pasan cinco hojas... son síntomas, qué hagan lo que quieran, yo sigo creyendo en la historia. Es lo que nunca vamos a dejar de escuchar o hacer, y creo en las versiones, creo en los rumores y creo que dos personas se juntan en la calle y dicen "vos sabés lo que le pasó a X?" No se va a poder nunca dejar de contar. ¿El fin de la novela? No, es un disparate. Quizás en lo que es el soporte no salgan en el futuro en formato libro, se podrá leer de la pantalla, qué sé yo, a mí qué me importa, si yo no escribo por las páginas de papel, yo escribo para contar historias, como cualquiera. Pero fuera de eso yo creo que la novela no tiene fin, a lo mejor lo que sucede con la novela moderna, y esta es la confusión, es que se ha quebrado, se ha roto la linealidad histórica. Estábamos acostumbrados a la dialéctica histórica: a que los sucesos se fueran encadenando y desarrollando, y ahora es todo un caos. A mí no me asusta el caos, yo trabajo con el caos aunque no hago un elogio del caos, creo en la dialéctica histórica pero en términos creativos no sé qué vendrá, vendrán novelas buenas, novelas malas. Siempre novelas.





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sábado, 10 de mayo de 2008

Del otro lado


Hay algo peor que la angustia de la página en blanco. Algo peor que no tener ninguna historia que contar: es haber oído demasiadas y no poder olvidarlas” Fabián “Polo” Polosecki. (1964-1996)

martes, 29 de abril de 2008

Compasión...



EL GATO Y EL PÁJARO



Un pueblo escucha desolado
el canto de un pájaro herido.
Es el único pájaro del pueblo
y es el único gato del pueblo
que lo ha devorado a medias.
Y el pájaro cesa de cantar
el gato cesa de ronronear
y de relamerse el hocico.
Y el pueblo le hace al pájaro
maravillosos funerales.
Y el gato que está invitado
marcha detrás del pequeño ataúd de paja
donde el pájaro muerto está estirado
llevado por una niñita
que no deja de llorar.
Si hubiera sabido que eso te daba tanta pena,
le dice el gato,
me lo hubiera comido del todo
y después te hubiera contado
que lo había visto volarse
volarse hasta el fin del mundo
allá donde es tan lejos
que nunca se vuelve.
Tú hubieras tenido menos pena
Simplemente tristeza y aflicción
Nunca hay que hacer las cosas a medias.


Jacques Prevert.


viernes, 15 de febrero de 2008

El Mito De Sísifo


Los dioses habían condenado a Sísifo a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.
(…)
Sísifo es el héroe absurdo. Lo es en tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser dedica a no acabar nada. Es el precio que hay que pagar por las pasiones de esta tierra. no se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. los mitos están hechos para que la imaginación los anime. Con respecto a éste, lo único que se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo, medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se alcanza la meta. Sísifo ve entonces como la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volverla a subir hacia las cimas, y baja de nuevo a la llanura. Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra.
Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca. Si este mito es trágico, lo es porque su protagonista tiene conciencia.
¿En qué consistiría, en efecto, su castigo si a cada paso le sostuviera la esperanza de conseguir su propósito? El obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo.
Pero no es trágico sino en los raros momentos en se hace consciente. Sísifo, proletario de los dioses, impotente y rebelde conoce toda la magnitud de su condición miserable: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no venza con el desprecio.
(…)
Por lo tanto, si el descenso se hace algunos días con dolor, puede hacerse también con alegría. Esta palabra no está de más. Sigo imaginándome a Sísifo volviendo hacia su roca, y el dolor estaba al comienzo. Cuando las imágenes de la tierra se aferran demasiado fuertemente al recuerdo, cuando el llamamiento de la dicha se hace demasiado apremiante, sucede que la tristeza surge en el corazón del hombre: es la victoria de la roca, la roca misma. La inmensa angustia es demasiado pesada para poderla sobrellevar. Son nuestras noches de Getsemaní.
En el universo vuelto de pronto a su silencio se alzan las mil vocecitas maravillosas de la tierra. Llamamientos inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice que sí y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierten en su destino, creado por el, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando.
Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. Él también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada trozo mineral de esta montaña llena de oscuridad forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre.
Hay que imaginarse a Sísifo dichoso.


ALBERT CAMUS

martes, 22 de enero de 2008

Todos los hombres sueñan...


"Todos los hombres sueñan, pero no igualmente. Los que sueñan por la noche en los polvorientos rincones de sus mentes despiertan para encontrase con que todo era vanidad; pero los soñadores del dia son hombres peligrosos porque pueden realizar sus sueños con los ojos abiertos, hacerlos posibles."




T.E. Lawrence, Los siete pilares de la Sabiduria.