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sábado, 10 de septiembre de 2011

El evangelio según Johnnie Walker -etiqueta negra-

“y no sabemos qué ratas se ocuparán de recoger
             nuestros cadáveres

           ni qué botellas vacías se llevará la lluvia 
 La Luz del Mundo, Miguel Ángel Sosa Higuera





A la memoria de Miguel,  por regalar su mundo hecho poema. 



No les importa que llueva otoño
sobre Talbot Street
ni que el viento esconda
 las huellas de  los turistas
en las playas de Mahón
Ellas
las últimas dos putas del universo
sienten el mismo susurro
- caricia en  hombro  desnudo-
de un teclado rabioso.
Entonces
 tacos y  versos
como espejos huérfanos
en  tienda  de anticuario
vagan sin rostro.
En sus carteras
Tus penates de vidrio
esas locas deidades regenteadas
por  Johnnie Walker
-Etiqueta Negra-
Siguen haciendo su trabajo.

*

No les importa que el barco zarpe
Inapelable
sin barquero
sin monedas
sin guión de diálogo
ni puntos suspensivos
Ellas
todas las esquinas de Dublín
chispean sus incendios de memorias
de ostias
de sirios
de niebla  excomulgada.
un teatro del mundo
que  huele a cantina mediterránea
a Temple bar
a puñal  de serafines.
Incendios de memorias
que escupen  letras
frente a un  cliente   fantoche
tan sobrio que no comprende
el lenguaje de los campos de amapolas
cultivados sobre sábanas de lino.
Los epitafios en cajas chinas
 siguen esperando tu mirada.

*

No les importa que un frasco
Con luciérnagas
 no sea linterna
Para noches tautológicas
malsanas
Ellas
 todas tus  historias
Están listas para desandar
la soledad  del mostrador
y   sobrevivir
a este  cuerpo de papel maché
a esta nada atolondrada
a este humo.

Al fin de cuentas
Cuando toque a maitines
-aunque tu noche sea sorda-
Ellas
 todas tus historias
Se arrojarán de tu vaso
Al vacío.


Y seguiremos sin saber…

lunes, 1 de agosto de 2011

The ponies run, querido Irish, forever




Igual que en  la noche de tu cumpleaños, Irish, quedan el whisky a compartir, tus madrugadas y las palabras.

Ayer a la  mañana, de regreso a casa, manejando  alrededor de una ciudad vacía, escuchaba a Cohen.  Y en la vieja costumbre que tengo de asociar música y personas te aparecías. No era Dublín pero se palpaba la niebla. No hay casualidades en este mundo.

No sé que pasó para que ya no esté tu cuerpo del otro lado del teclado pero sé dónde encontrarte.

Sé donde guardabas la mayoría de  tus instantes.

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OJOS DE ESTATUA

Nada me ha herido más que aquellos ojos,

y nada en el mundo más que ellos puede curarme.

-IBN HAZM DE CÓRDOBA-





para Elia G. Castro





Enfrentado a la soledad de la noche

como quien se mira al espejo y ve su muerte

como un pescador ante la galerna

como un alcohólico ante el último trago

que podrá pagarse



Enfrentado a la soledad de la noche

como una puta sola y arrugada

como un perro apaleado rebuscando entre basuras

como un enfermo terminal de cáncer

sin su dosis de morfina

cuando el amanecer aún está lejos

y sólo oye su respiración jadeante



Enfrentado a la soledad de la noche

como quien duerme en una playa

sin más cobijo que sus pensamientos

como un magnate arruinado mirando fijamente

la pistola que guarda en el cajón



Enfrentado a la soledad de la noche

como Miguel de Cervantes escribiendo a la luz de una vela

en una mazmorra hedionda

con las ratas como únicas musas



Enfrentado a la soledad de la noche

como un niño de cualquier color

mamando de la teta seca de su madre moribunda

sin fuerzas

ni para espantar a las moscas

bajo el sol de metralla de la puta injusticia



Enfrentado a la soledad de la noche

como un mendigo ciego en Times Square

en la Plaza de Santa Ana

en Xmaa-el-fnaa

en Piccadilly Circus

o en la Krásnaya Plóshad



Enfrentado a la soledad de la noche

como un hombre de ojos muy abiertos

en el acto de comprender

que la sangre que mancha sus manos

es la del hombre que yace a sus pies



Enfrentado a la soledad de la noche

como dos amantes víctimas de la tristeza post-coito

que se preguntan qué coño están haciendo allí

y no terminan de decidirse a hablar por fin

o a marcharse



Enfrentado a la soledad de la noche

como el murmullo apagado de una fuente

en los bosques de la Alhambra

como un guitarrista tocando para nadie

bajo la luz sarcástica de las estrellas

como una vendedora de rosas

perdida en el desierto



Enfrentado a la soledad de la noche

mientras tú miras al techo

enfrentada a la soledad de la noche

y el camión de la basura se lleva las horas

que perdimos

por no estar juntos

por estar

así

sencillamente así

enfrentados

a la soledad

de la noche

mientras las botellas vacías ruedan

bajo

la

cama


MIGUEL ANGEL SOSA


Miguel Ángel Sosa Higuera (1974-2011), escritor, traductor, anarquista  (“shakespearianamente ácrata” ) autor de LA CÁRCEL DE LA NOCHE, CEREMONIA DEL ECLIPSE, ME TIENE USTED HASTA LOS COJONES Y OTROS RELATOS, de la novela A TUMBA ABIERTA, del dietario ESTADO CIVIL: EXTRATERRESTRE y de los poemarios LAS GAVIOTAS DE DUBLIN, MIENTRAS LA NOCHE SE PUEBLA DE ALAMBRADAS, LAS HOGUERAS DEL VINO, COMO UN STRADIVARIUS EN LA NIEVE, ESTO NO ES POESÍA NI PUTA LA FALTA QUE LE HACE A LA MADRE QUE TE PARIÓ y SONETOS Y CANCIONES.







“lo dijo irishrover 05 junio 2011 | 1:48 AM
The ponies run
the girls are young
the odds are there to beat...

Sobran las palabras.
Un beso nocturnal.”


You live your life as if it’s real,
A Thousand Kisses Deep…