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viernes, 11 de noviembre de 2011

Del Inconveniente de no haber muerto

 « Nunca entenderé cómo se puede vivir sabiendo que no se es, por
lo menos, eterno »
E.M. Cioran « De l’inconvénient d’être né »



Emil exorcizando demonios 



¿Cómo morir si carecemos de memoria?

La muerte es un largo aprendizaje  dibujado sobre pentagramas de tiempo. Conciencia de finitud  sólo posible si funciona el recuerdo.  La muerte acontece sólo si angustia, si duele, si obliga a elegir. Pero nuestro hombre no recuerda quien es; quien fue. No sabe que se apaga, que el vacío en el pecho es ese  famoso motor que movió su mano durante medio siglo. No recuerda. No sabe. No quiere saber. Olvidó  el inconveniente de haber nacido, sus caminatas, sus pasiones. Quizá en algún lugar de su caduca memoria haya sonado Bach antes del categórico silencio.



Volver a 21 rue de l'Odéon. Sola. Saber su propio nombre: Simone Boué. No sin coraje, acceder al cuarto de su compañero. Papeles y papeles y papeles. Omitir el “para destruir” de  una caligrafía que la incita a seguir llorando.  Reponerse y comenzar  la  tarea. Ahora sin él.
Copiar. Completar. Editar. Seguir copiando hasta que el mar le cobre alguna deuda pasada. Septiembre de 1987.  Y otra vez silencio.

 Sin memoria no hay muerte propia. Y un refuerzo para que no quepan dudas sobre la irremediable negación : con memoria no hay muerte ajena.  

Pocos muebles, algunos libros, alfombras, un par de mesas. Los herederos haciendo un inventario con ojos editoriales. En otra parte del edificio se escucha una voz:



- Un hogar sin dueños es pocilga, comenta Simone Baulez,  personaje de Roberto Arlt   encargada de limpiar los restos.  Brocanteuse suena mejor que botellera… que ropavejera. La “brocanteuse” se lleva cajas y cajas de manuscritos halladas en el sótano a las que nadie había prestado atención. Pudo haber llegado el fuego para ellas, sin embargo, se “salvaron”. Cajas, libros, incluso un busto de yeso “escondido” (fácil imaginar la vergüenza, el estupor del presunto modelo  ante semejante objeto).

“Los únicos momentos que recuerdo con alivio son aquellos en los  que he deseado no ser nada para nadie, en los que he enrojecido ante la idea de dejar la menor huella en la memoria de quien sea...”



Negaciones. Emil Michel Cioran, muy a su pesar, jamás murió.  

martes, 21 de junio de 2011

Sin Cioran, Dios...

Acá empezaba un invierno más. 1995. Qué lejano ese Adiós de verano!





Ibiza, 31 de julio de 1966. Esta noche, sobre las 3, completamente despierto. Imposible seguir más tiempo en la cama. He ido a pasear por la orilla del mar, acompañado de los más sombríos pensamientos. ¿Y si me arrojara desde lo alto del acantilado? He venido hasta aquí por el sol, y yo no puedo soportar el sol. Todo el mundo está moreno, pero yo seguiré blanco, pálido. Mientras me entregaba a toda suerte de reflexiones amargas, contemplaba los pinos, las rocas, las olas “visitadas” por la luna, y de repente me di cuenta de hasta qué punto estaba yo ligado a este hermoso y maldito universo.
 (…)

14 de agosto. Esta noche, he estado muy atento al canto del gallo. Era tan sincero, tan lleno de entusiasmo, que me cuesta imaginar que no se dirija a nadie, que cante para él solo. Tiene claramente algo que comunicar, aunque su registro sea siempre el mismo y no parezca cambiar de fórmula.
¡Es igual! Tanta convicción debe corresponder a alguna realidad y traducir algún mensaje. No puedo creer que se trate de un simple ejercicio.


Cuadernos de Talamanca,  Emil Michel Cioran











"Dieu peut remercier Bach, parce que Bach est la preuve de l'existence de Dieu"

sábado, 19 de diciembre de 2009

La Noche más corta






No curaste tu insomnio encubriendo con muerte tus pasiones
como tampoco lo hicieron aquellos que desandaban tus afonías nocturnas.

En noches iguales a ésta, Vedas y putas explotan; Pero esto no es para mí.
No sé pensar y odio los espejos.

No te reclamo. Veneno con gusto. Hoja por hoja, presintiendo que entendí NADA
cuando escuché a esa niebla citar:
“Si dios colocara la frente en mi hombro qué bien estaríamos los dos así, tristes y desconsolados”

**********

En noches iguales a ésta, dejé de esperar. Porque las certidumbres cambian de ropa
De peinado
De dirección
De perfume
Pero siempre
Son los mismos Arlequines intentando confundirnos, sofocarnos.

-¿Concretamente qué?
- Concretamente sólo mi voz en este segundo.

-¿Y Luego?
- Y luego Nada.

**************

En noches como ésta, ¿Habrá visto tu lámpara el ahogo de las blasfemias
dentro del vasito con agua? ¿La sonrisa en el cristal de los lentes?


A vos te digo… Esta noche será muy corta. Amanecerá y podrás volver a dormir
y a soñar
(tu gran temor)

Hagamos nacer a dios una vez más: pedile que te regale el don de ser
organista o
un simple farol de Paris.

Yo pediré también: oído esperanzado
O un borracho
Encontrando refugio.












Cuando te acercas a dios por la maldad y a la vida por las sombras ¿Adónde puedes llegar si no es a una mística negativa y a una filosofía nocturna?
Crees sin creer y vives sin vivir…la paradoja la
resuelves con una ternura cruenta que refuerzan los crepúsculos y enlutan las auroras”
E.M. Cioran





domingo, 3 de agosto de 2008

Cioran. Breviario









30/07/08
"Me seducen las distancias lejanas, el inmenso vacío que proyecto sobre el mundo. Crece en mí una sensación de vaciedad; se infiltra en mi cuerpo como un fluido ligero e impalpable. En su avance, como una dilación hasta el infinito, siento la presencia misteriosa de los sentimientos más contradictorios que ha acogido jamás el alma humana. Soy feliz e infeliz a la vez. Estoy exaltado y deprimido, desbordado por el placer y la desesperación en la más contradictoria de las armonías. Estoy tan alegre y tan triste que en mis lágrimas se reflejan el cielo y la tierra al mismo tiempo. Aunque sea solamente por la alegría de mi tristeza, querría que no hubiera más muerte en esta Tierra."



Emile Michel Cioran,

Breviario de podredumbre




P.D.: Just...

Give me a reason to...