lunes, 8 de septiembre de 2014

Otro nido




“Cuando lo superficial me cansa, me cansa tanto, que para descansar necesito un abismo”
Antonio Porchia



  7 de septiembre. Luna llena.
Son los últimos días de invierno. Se nota en algún que otro brote sobre las ilusionadas   ramas. 
El hombre pasa la tarde imaginando  cómo transformar su cama en un nido para que la luz de la luna  llena  ilumine sus pesadillas así como ilumina los restos de carne en un nido de caranchos o los huevos de futuros pichones hambrientos, en uno de gorriones.

Luz de luna llena en las pesadillas.

Busca la escalera de madera. 17 escalones y el borde del techo. La chapa, todavía tibia, conserva un poco del calor del sol.  Ata una soga alrededor del colchón. Primero sube él y luego comienza a izarlo. Poco a poco su deseo se cumple.
 Más allá de los álamos se la ve venir. Enorme y generosa. Para todos igual: antenas, cruces, lágrimas, sonrisas, miserables charcos de orina o mares verdosos. Todos bajo la misma luz de la luna. 
  Se acuesta con las manos cruzadas sobre el vientre. Estrellas como segunderos de un reloj universal.

Las once y media. Siente la luz de la luna sobre sus párpados.

Y entonces se duerme - apenas temblando-  sabiendo que esta noche ha de morir  una inconfesable oscuridad.   

jueves, 21 de agosto de 2014

Con D de dios





“Las fotos brutales exigen una brutalidad previa que es necesario conocer. Con la que es necesario encararse. Una sociedad democrática debe someterse a ese tipo de ejercicios. Si no se convierte, en cierto sentido, en una sociedad cómplice de la brutalidad.”
Susan Sontag



  Te piden que cierres los ojos. Que  no mires. Que ignores  el sol del mediodía calentando la arena del desierto, la túnica naranja del prisionero, la máscara del verdugo, el filo del cuchillo.

 Te atolondran con palabras sin sentido para que no escuches el monólogo guionado por la venganza ni  la saliva atorándose en una garganta  aún virgen.   

Te ordenan que no escarbes el pasado. Que no prestes atención a las advertencias del mail enviado una semana antes al director del  Global Post. Que no busques Siria o Irak o Gaza  en  páginas prohibidas, ni cadáveres bajo la alfombra de billetes.
  

Te prohíben que “viralices” el horror que causan los asesinos o  la desidia que   reina entre los otros asesinos.

Te piden que no  pienses en ese otro prisionero que se sabe muerto antes de sangrar.

Te exigen  que no interrumpas con tu absurdo pedido de paz la impostergable  partida de golf. 

Todo esto quieren de vos.

Pero no será posible.


 El fotoperiodista  James Wright Foley, de nacionalidad estadounidense, nacido el 18 de octubre de 1973,   fue secuestrado por hombres armados cuando salía de un cibercafé en Binesh, Siria, el 22 de noviembre de 2012, mientras realizaba su trabajo. El martes 19 de Agosto de 2014 fue asesinado por sus captores quienes, no sin culpar al Gobierno de los EEUU  por el estado actual  de Medio Oriente, filmaron su decapitación.
 El periodista    Steven Joel Sotloff, secuestrado en el año  2013,  se encontraba  junto a Foley y, según sus captores, su vida depende del Presidente de los Estados Unidos.


En español… con la D de Dios también se escribe Demencia.    

martes, 19 de agosto de 2014

Un cuadro para descansar

El proyecto. La esperanza. La herramienta del artista para salir de su encierro.
El proyecto. El mañana. El truco del artista para seguir respirando.

Van Gogh escapando de su propio pensamiento:

 “¿Qué soy a los ojos de la mayoría de la gente? –una nulidad o un hombre excéntrico- alguien que no tiene un sitio en la sociedad ni lo tendrá: en fin, un poco menos que nada”
[Carta 218] 


Foxglove o digitalis o absenta o lo que permita mantener  el pulso. Si estaban de más los círculos amarillos alrededor de las estrellas, a nadie le importa.  Los colores fueron su mejor medicina.



“Te envío un pequeño croquis para darte una idea por  lo menos del giro que toma el trabajo. Porque hoy me he vuelto a poner a la tarea. Tengo los ojos fatigados todavía; pero en fin, tenía una idea nueva en la cabeza y este es el croquis. Siempre tela de 30. Esta vez es simplemente mi dormitorio; sólo que el color debe predominar aquí, dando con su simplificación un estilo más grande a las cosas y llegar a sugerir el reposo o el sueño en general. En fin, con la vista en el cuadro debe descansar la cabeza o más bien la imaginación.

Las paredes son de un violeta pálido. Es suelo es a cuadros rojos.
La madera del lecho y las sillas son de un amarillo de mantequilla fresca.
La sábana y las almohadas, limón verde muy claro.
La colcha, rojo escarlata. La ventana, verde.
El lavabo, anaranjado; la cubeta, azul.
Las puertas, lilas.
Y eso es todo. Nada más en este cuarto con los postigos cerrados. Lo cuadrado de los muebles debe insistir en la expresión del reposo inquebrantable. Los retratos en la pared, un espejo, una botella y algunos vestidos.
El marco-como no hay blanco en el cuadro- será blanco.
Esto, para tomarme el desquite del reposo forzado al que he estado obligado.”

[Carta 554 Octubre 1888]


Luego,  la ruptura de toda perspectiva. De todo futuro. Más sillas vacías.



Contestó Theo desde París, el  22 de diciembre de 1889

Mi querido Vincent:

Recibí tu paquete conteniendo  tu campo de trigo y las dos habitaciones. Particularmente me gusta la última, que tiene los colores como un ramo de flores. Tiene una intensidad de colores grandiosa. El campo de trigo tiene, quizá, más poesía; como  el recuerdo de algo que uno ha visto…



Pero Vincent, dormido —casi apagado—  ya era otro. 

lunes, 11 de agosto de 2014

Fines





“How many deaths will it take
Till he knows
That too many people have died
The answer, my friend, is blowing in the wind
The answer is blowing in the wind”

Bob Dylan



No me muestres los jardines pisoteados por tanquetas
Ni el cuadro del pequeño con el cuerpo cubierto de amapolas

No me pidas que rece (ya ni las piedras nos escuchan)

Mejor hagamos un pacto y  guardemos la memoria en el fondo de un cofre hecho poema.

Para eso está.

Para  quitarle  a la noche el martillo que oculta bajo la almohada
El rumor de los gatos sobre las chapas
El olor de la  vela que agoniza    

Para eso está el poema.

Para suavizar la incertidumbre  de todas las cartas los trenes los mares

Para  esconder los gritos de las botellas vacías descorchadas con silencios vencedores
y con  ladridos vencidos

Para eso está.

Para capturar abecedarios entre misiles lágrimas o copos de nieve.
Para contar lo que jamás nos animamos a decir.

Sin poema  no habrá  otra fuente de respuestas.


Hagamos ese pacto o solo quedará escuchar lo que el viento quiera responder.  

sábado, 26 de julio de 2014

Fire and Forget




Muy de madrugada sigue golpeando la muerte.
Te acordás cuando, sentados en el borde del muelle, competíamos por encontrarle rostros a las nubes. ¿Cuánto tiempo pasó?

Ahora, los cielos están incendiados y nosotros debemos correr. Rápido. Lo más rápido posible.
Disparan y olvidan y bombardean  nuestra  inocencia: el último refugio del amor.
Tan aturdido el mar y nuestros ojos, tan fijos, mirándolo. Buscando las sombras que ya no volverán a pasar.

- ¿El infierno es aquí?

- …


P.D: Hay momentos en los cuales las palabras se bastan a sí mismas y nos odian



Mohammed Bakr, 9 años. Ahed Bakr, 10 años. Zakaria Bakr, 10 años. Ismael Bakr, 11 años. Fotografía homenaje de Amir Schiby.

lunes, 7 de julio de 2014

Anticuario






No hay familia alrededor de la guisera
Ni olor a laurel

No hay restos de Enero
de 1940
entre las paletas del ventilador
ni humo de habano
ni sudor sobre satén

Tampoco se ve
En la pupila del payaso
La silueta de la pintora
Ni su delantal
Ni sus dientes mordiendo
el labio inferior

Desapareció el campesino
que acompañaba a la muchacha
de las piernas de bronce
- estará en alguna otra tienda-
y  las flores del altar

Sin tulipa
sin el último hasta luego
el velador
sigue practicando
su perfomance
de equilibrista
 

Todo está desnudo
en esta vidriera
sin arrugas
solo el gato
viste  
la caricia
de su dueño

sobre el lomo.

Báñez en la memoria

Cinco años.



Releo un viejo post y, por un momento, me olvido de la tristeza con la busqué su abandonado blog. Me río frente a la pantalla. Sola.



 Naboweb  por Gabriel Báñez

Por lo general son imágenes en turismo web: los puentes del Sena, la bruma disipándose sobre los tejados de una Praga antigua, un campo de cerezos en Japón o el metro de Moscú. También pueden ser mensajes en versión “buenas ondas”, “armonía interior” o “la paz es una lucha cotidiana”. Hay de todo. Una buena parte son chistes. O salutaciones al voleo digital para el día del amigo, de la mujer, de la primavera, de la puesta del sol en alguna isla del Pacífico Sur o Maldivas. Nunca en Berazategui, La Matanza o Ezpeleta. Allí el sol no cae, lo perforan a balazos. No se trata de correo basura o spam, se trata estrictamente de correo para nada.
Pasa que hay una enorme cantidad de gente concentrada nada más que en reenviar naderías a través del correo digital. Y reenvía y reenvía hasta la extenuación, maravillada por la foto de ese adjunto o la música tercer milenio de un gil que toca el arpa en versión new age. Son legiones en la naboweb. Se realimentan, proliferan y se multiplican exponencialmente. No es fácil. Hay que tener tiempo y vocación. En los destinatarios de los mails reagrupan a decenas, centenas, para que estos a su vez repliquen la última gastada machista, feminista o sexista. Aburren, llegan al límite de lo insostenible.
Los últimos datos de esta poderosa herramienta que es Internet informan que del 89 al 94 por ciento del correo que circula vía web es basura. Dentro de esta basura, hay que clasificar. Por un lado, los rigurosos spams con el asunto “Urgent reply” o “¡Congratulations, you are a winner”, de los que proponen Viagra, Súper Viagra o un pene de metro y medio, con perdón de la hipérbole. Para los que alargan, no hay filtro que valga ni anti spam posible; y si lo hay, deja la PC tan pesada como idiota. Poderosa pero muerta. Para los otros, qué remedio: eliminar y eliminar. No queda otra.
El que siempre me escribe es Ogutu Mukambe. Dice: “From the desk of Mr. Ogutu Mukambe”. Debe ser un africano importante. Me explica que gané one million dólar, dear banez, y que debo hacer una simple transacción comercial en una cuenta por abrir a mi nombre en el Comercial Internacional Bank de Burkina Fasso. Un millón de dólares, nada mal. Un día de estos creo que la abro. La verdad, ya le tomé cariño a Ogutu. Después de cuatro meses de borrarlo todas las mañanas, estoy a punto de ceder. No por el dinero, sino para no defraudarlo. Es que de tanto insistir e insistir, el buen Mukambe se me ha tornado entrañable. Motor de amistad, digamos. Pasa que uno no es una basura, mucho menos un destinatario basura. Por eso, ya me dije: el día que abra y no lo encuentre, cierro la cuenta.



Cinco años.



P.D.: “Entendí en un nivel intuitivo por qué la gente se mata. Si tuviera que seguir por más tiempo con ese sentimiento, seguramente me mataría yo también”, cita el 19 de septiembre del 2008, mi maestro, en un texto que titula “Así de sencillo” sobre el suicidio de Foster Wallace.  Diez meses después, él hizo  lo mismo. También… así de sencillo.


lunes, 9 de junio de 2014

madreselvas






Quizás nos faltaba dulzura
o nos sobraban
las ganas de probar

Bordeábamos un caminito
de adoquines
hasta el viejo alambrado.

Allí
las madreselvas

¿Quién nos enseñó
a beber su jugo?
¿Cómo supimos
recolectar
con nuestras lenguas
esa breve gota dulce?

Quizás nos faltaba amor
o nos sobraban
las ganas de probar

Bordeábamos  un camino
de palabras
hasta la última orilla.

Allí
-a falta de océanos-

nadábamos la noche

martes, 3 de junio de 2014

La letra chica... Gabriel Báñez







Mi mejor amigo-el de toda la infancia- se pegó un tiro hace no muchos años en un banco de la plaza Moreno, la más importante de mi ciudad. Fue a la noche, pero cada vez que lo pienso, lo pienso a la nochecita. Y corrijo también tiro y pongo tirito en la cabeza. No es raro: cada vez que pienso en mi mejor amigo, Jorge, escribo noche y tiro en diminutivo. Es que el suicidio es la letra chica del contrato con la vida.
Casi nadie lee esa letra, a casi nadie le gusta y son más los que la evitan que los que se enfrentan a ella. Sin embargo, existe. Es letra latente en cualquier caligrafía. Para Camus, el problema central de la filosofía- el que aún no había resuelto- es precisamente el del suicidio. Sigue siéndolo. Lo remarca en  El mito de Sísifo (1942) cuando abre el ensayo diciendo: No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio” (…)
Lo que narra el mito: Sísifo hizo enojar a los dioses por su impertinente astucia y fue condenado por éstos a la ceguera y a la eterna tarea de cargar con una roca enorme hasta lo alto de la montaña para luego dejarla caer, descender, y volverla a cargar hasta el fin de los tiempos, sin solución de continuidad. La inversión del mito en el suicida muestra otra cosa: arrojar la roca es liberación. Por decisión propia se desprende de ella para jamás volver a subirla. Fin del castigo. ¿Fin?

Suicidio, 5 de octubre, 2007 ( A J.C.P. y a Soledad Franco)
POSTED BY,  Gabriel Báñez


P.D: 2 de junio hubiese sido su cumpleaños...Si usted supiera lo que se extrañan sus charlas.  

jueves, 29 de mayo de 2014

Cielito del Cordobazo

                                                                   


Los “Cielitos” esos cantos mezclados con danzas de la tradición pampeana aclamando  la Independencia,  la libertad.


*No pocas veces el pueblo salió a la calle con un “cielito” en los labios.

El 29 de mayo de 1969 no fue la excepción.  Córdoba ofrecía todas sus avenidas a los pies y las banderas de los estudiantes, los obreros, los comerciantes.



*No pocas veces un gobierno salió a reprimir la protesta.

 El 29 de mayo de 1969 no fue la excepción. La represión ordenada por el gobierno (de facto) de Onganía  causó   veinte manifestantes muertos y cientos de detenidos, entre ellos Agustín Tosco, Atilio López y Elpidio González, los “cabecillas”…


El cordobazo en la memoria del pueblo.






   







Cielito cielo que sí

cielo del sesenta y nueve

con el arriba nervioso

y el abajo que se mueve

Que vengan o que no vengan

al pueblo nadie lo asfixia

que acabe la caridad

y que empiece la justicia

Que la luna llena brille

que acabe la cuenta llena

que empiece el cuarto menguante

y que mengüe por las buenas

o por las malas si no

o por las peores también

el mango vayan soltando

ya no existe la sartén lo busqué y está así

Cielito cielo que sí

cielo del sesenta y nueve

con el arriba nervioso

y el abajo que se mueve

que vengan o que no vengan

igual sabrán la noticia

se acabó la caridad

y va a empezar la justicia

Cielito cielo que no

cielito qué le parece

borrar y empezar de nuevo

y empezar pese a quien pese

Mejor se ponen sombrero

que el aire viene de gloria

si no los despeina el viento

los va a despeinar la historia

cielito cielo que sí

cielo del sesenta y nueve

con el arriba nervioso

y el abajo que se mueve

cielito cielo que sí

cielo lindo linda nube

con el arriba que baja

y el abajo que se sube


                                                                                                   Mario Benedetti





P.D: entre los espíritus que continúan movilizando al pueblo en la búsqueda de la justicia y la libertad se encuentra el de SANTIAGO PAMPILLON, estudiante-obrero perteneciente a la Franja Morada, asesinado en septiembre de 1966 por la policía.  

Biobrevis: Jeff Buckley o las respuestas de un río

Otoño del  ´66.  Tim Buckley  frente  a un niño recién nacido. Busca en su mente una casilla donde poner esta imagen, pero no la encuentra. Se va perdiendo  entre laberintos blancos y botellas de Jack Daniels hasta el adiós final.
Su legado: un apellido “algo” famoso y un par de cuerdas vocales.    

El pequeño Jeff  o "Scottie" Moorhead creció en un territorio lleno de preguntas. Preguntas que se instalaron en esas cuerdas vocales heredadas con la ilusión de recibir respuestas.


1991. Iglesia Santa Ana, Nueva York. Se organizó un tributo a Tim Buckley. Jeff participó interpretando "I Never Asked To Be Your Mountain". Fue absolutamente personal… saldar una antigua deuda, quizá.  

Ese tributo fue el primer escalón a la fama, al reconocimiento de pares y al negocio de la música (del que siempre renegaría)




Noches inolvidables en el  Sin-é,  122 St. Mark's Place en Manhattan's East Village, covereando a cantautores de la talla de Cohen, Simone, Dylan. Recitando a Poe… soñando con versos de Baudelaire o de Rimbaud. Mezclando el sonido occidental con la armonía de oriente. Siempre buscando respuestas.

Luego de su “Grace” publicado en 1994 y un número interminable de conciertos sintió la necesidad del anonimato. Volver a ser nada más que un simple músico. Quiso sacarse esa pesadísima corona de laureles.
En 1996 deja a JEFF BUCKLEY en el ropero y se viste de  Martha and the Nicotines o Jaime de Cevallos o Topless America…
¿Con qué fin?

“El lujo de equivocarme, de arriesgarme, de rendirme…” Tan simple como eso.




29 de mayo de 1997.

Jeff estaba en Memphis  preparando su segundo disco “My Sweetheart The Drunk”. 
Ya era de noche cuando él y su amigo Keith, tras perderse entre las calles del lugar  dieron con el margen del río Wolf, un afluente del Mississippi, suave en la superficie pero violento allí donde no se ve.   

Entre rocas y  basura y botellas  Keith hizo sonar su guitarra mientras Jeff, vestido con su jean, sus botas y su camiseta blanca, se iba metiendo en la boca del lobo.

-¿Ey, Qué hacés?


Jeff seguía nadando mientras cantaba 

“I'm gonna give you my love... I'm gonna give you my love”

-Viene un barco… salí del agua!
Minutos después,  Keith ya no vio a su amigo sobre la superficie. Se cansó de gritar su nombre.
Helicópteros, buzos, patrullas. La búsqueda de Jeff  no dio resultados. Como en el cuento, el lobo se había tragado a su víctima.

Una semana después su piercing intacto y su cuerpo mutilado por el agua flotaban en el Mississippi. 

-Ni drogas ni alcohol en sangre.

- ¿Preguntas en las cuerdas vocales?

- Puede haber quedado alguna pero casi todas fueron contestadas por el río.   



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“ stay with me under these waves, tonight.
be free for once in your life tonight.” [Nightmares by the Sea]



Hoy. Tributos. Muchos y merecidos de esos otros “hijos” que sienten una especie de deuda, también.  





"Jeff Buckley era una gota pura en un océano de ruido." (Bono)




miércoles, 21 de mayo de 2014

El amor del brontosaurio marchito

Siete kilómetros hasta el centro de la ciudad en compañía de un Tom Waits, marchitándose. 

I disappear in your name
But you must wait for me

(¿Dónde estará su Alice?)

El amor era tan claro.   

La mano de Ulises a la salida de la escuela; El turno cedido en las hamacas.
Escondernos tras un árbol y desafiar a los buscadores con un beso.
Lágrimas enanas tratando de detener un autobús gigante, al final de las vacaciones.
Los ojos de los vecinos tras las mirillas presintiendo el vestido en el suelo.
Más de un silencio del otro lado del teléfono y los planos de la fuga que no fue.

 ¿Y ahora? 

Baby all I can think of is Alice

Tan claro

Escapar, por fin,  a la carrera y la cita apresurada en  un hotel. La antigua zozobra  del  ya vendrá viendo pasar cientos de autos desconocidos.
El jardín de mis sueños, floreciendo, sobre las ruinas de una ruta helada.
La voz de la noche que prescribía desmesuras  y el coraje que no fue.

¿Ahora?

And so a secret kiss
Brings madness with the bliss

Tan

Guirnaldas de incienso y  el sonido de la pandereta. Las nubes poniendo sus pies en el río y los kilómetros que no marca ningún mapa. Ese polizón de un barco imaginario. Los ojos que supieron  decir  adiós.



- Un brontosaurio en el sur argentino-  dice la locutora.

(Chatwin tenía razón cuando afirmaba que su abuela tenía en la vitrina un pedacito de piel de dicho animal.)

Un brontosaurio.

Entonces, escuchás la noticia y, por unos minutos,  te olvidas del  pequeño que, parado en la puerta de su casa, saluda el paso del cortejo fúnebre. También se diluyen las cinco limpavidrios de  59 y diagonal 78.  Y el pibe de los malabares con espadas. Te olvidás que es lunes y la estatua de Ofelia volverá a congelarse esta noche.

Te olvidás de lo claro que te había resultado el amor…


Y  Tom Waits ,ya, marchito.   

lunes, 5 de mayo de 2014

Condena



André Masson Esperando la ejecución 



(...)y qué haría la piedad
en una cueva de asesinos?
Y qué palabra de bondad
podría socorrer a un hombre
hundido en tan atroz lugar?

Oscar Wilde, Balada de la cárcel de Reading



El televisor era una ventana
blanco y negro.
El rostro del hombre
(¿Alain Delon?)
hablaba de inocencia
y mi inocencia  creyó.

¿Qué sabe la niñez
de montajes?

Era un hombre
muriendo
atado a una silla
eléctrica


cerré los ojos
como quien espera un milagro


*

Luego llegó la historia
y el presente a color
rojo
(Hemos sido tan hábiles
inventando tormentos)


Una legión de
Saccos  y Vanzettis
abandonando pancartas
(solo la muerte tiene ese poder de convicción)

Otra  legión de fusilados
por la espalda
abandonando poemas en una fosa común

El protocolo del buen verdugo
dice que no pueden faltar
desde guillotinas
para cuellos de seda
hasta piedras
para presuntos amores


Una soga trenzada
por creyentes
Dos frascos de  pentotal sódico
cuarenta centímetros de acero
electrodos a discreción
o un juicio sumario
redactado en un minuto (850 disparos)
y con luz infrarroja.

El protocolo del buen verdugo
manda emborracharse
si una sombra misericordiosa
arruina la pulcritud de la capucha


*

El televisor sigue siendo una ventana
los asistentes a este  show
inmóviles
como si ellos, también,
estuviesen atados
con gruesos cinturones
Los únicos que parpadean
son los flashes

Solo mi vieja inocencia
intenta cerrar los ojos
como aquella vez

.