sábado, 5 de febrero de 2011

Anoche Yo o el sueño de Lesdammes





Como digo, Anoche -Yo...
La cosa cesa aquí, deliberadamente. Me he propuesto que el lector llegue a darse cuenta como yo mismo de que cuando alguien, un autor o un amigo, alguien que nos interesa, dice inicialmente o al correr de su escrito "Anoche yo", hace más arte en esas sólo dos palabras que el que obtendría con toda la continuación y serie verbal, relato o poema, en que resuene este "Anoche, yo". Nunca en todo su relato o construcción conseguiría una conmoción, habrá puesto tan cerca de sí al lector, como en este sonar evocado de un Anoche-Yo personal y díchole de tan cerca.

(Honestamente aseguro al lector que las refinadas conciencias artísticas de autores y oyentes de los humanos del futuro no tolerarán las construcciones, no usarán sino el Chiste sin contexto, la Metáfora sin contexto, la frase de la Pasión sin contexto. Y así las obras de la Prosa serán tan breves como las de la Música, que contienen una inmensidad poemática en una sola carilla: una Sonata comple­ta se oye en quince minutos y en ellos nos ha dicho y suscitado tanta sensibilidad conciencia  como una larga novela, de 300 páginas.)

Leccioncita de psicoestética, Macedonio Fernández



Y “Anoche Yo”  en los dedos de Lesdammes se convierte en mundos desconocidos, en mensajes extraterrestres, en cangrejos vegetarianos o faroles de mariquitas. Mil ideas tipeadas a cuatro manos que volverán al mundo de los “no-sido” en cuanto cante el  gallo Márquez.

“Anoche yo” y saber si ha llegado el  frío en las costas portuguesas; cuán grande es la sonrisa de López chapoteando en el paseo de compras o si las momias  enamoradas salieron de recorrido por el purgatorio buscando caricias empetroladas.
  
Un chiste andaluz, las viñetas censuradas de  Lichtenstein  o  el asesino y su sombra –justiciera en casi todos los casos-. Un guiño, una canción  o la combinación perfecta de letras para los “Angelitos Negros” de Emilio.

Lesdammes, es el Yo de tantísimas noches, es el  alma de tango andaluz, de “ciruja” de “linyera” pampeano perdido en las costas de la tierra africana.  

Lesdammes: mi otro Yo  mirando estrellas del Norte o vidrieras de Hong Kong …  navegando en el sueño intermitente de algún dios perro.

En todas las frases sin contexto  que -“Ozú Mare Mía”- hemos escrito en estos años va la historia de lo que somos.

“Anoche Yo”  dicho por Lesdammes es como descifrar el sueño nocturno de mil gaviotas.

Feliz Cumpleaños Franz!

Te quiero.   


P.D.: La imagen es obra del  maravilloso pintor Emilio Fornieles.

P.D.:   Un día
los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos…” Lorca.




2 comentarios:

Iemanjá Haagensen Wilde dijo...

Lo escribiste vos... anoche yo?... el fragmento de Macedonio a que libro pertenece? porque tengo 4 y no encuentro Leccioncita de psicoestética... :(

jotaVe dijo...

Hola, buenas noches! Sí, el texto es mío. El fragmento de Macedonio pertenece a Papeles de Recienvenido... yo lo tengo en una selección de textos que incluye el libro Museo de la novela de la Eterna... una reliquia, realmente!

Saludos!