sábado, 11 de abril de 2009

PUDO SER TU MASCOTA





                                                                         Una frase aislada…tiende a resonar como
                                                                          un oráculo” Maurice Blanchot
                                                                        
                                                                         Qué es pues lo que hace al habla tan
                                                                         terrible(…) que es irreversibleSur Racine,
                                                                          Roland Barthes



    El incidente no duró más de treinta segundos:  Laura   apareció bajo la arcada del comedor; traía una bandeja forrada en papel dorado; Sobre la bandeja, rigurosamente acomodado, descansaba un lechón. Caminó en dirección a la mesa donde se encontraban  los nueve invitados. “ Un aplauso” pidió Alberto y se escuchó un leve batir de palmas. Cuando este  se fue apagando, una voz, desde el final de la mesa, dijo “ pudo ser tu mascota”. Laura supo que había sido la voz de Cristina pero fingió  no haberla  escuchado. Evitó mirar   hacia el fondo del comedor y a cambio, buscó los ojos de Víctor, su marido, quien entendió el pedido y se paró:
-Bueno, vamos a trozar esta hermosura- dijo, sacándole al lechón el gorro de feliz cumpleaños.
  Eso fue todo. Sólo eso. Cristina no dijo más y la fiesta continuó, sin sobresaltos, hasta las cuatro de la madrugada momento en que  los  invitados comenzaron a retirarse, souvenir en mano. Laura sólo  esquivó un saludo, el de Cristina,  yendo al baño en el preciso momento en que ésta se despedía.
                                                                *****
- Qué hermosa fiesta- dijo Karina, compañera de Laura  en la  municipalidad- la verdad que me divertí.
- Sí- respondió su esposo-  estuvo buena, sobre todo el  whisky que era de primera.
- Laura estaba preciosa, el verde le queda bárbaro, viste que ni se le notan los años.
- No.
- Qué buen gusto para decorar la casa. Lo único que yo sacaría son esas columnas de yeso. ¿Viste lo que le dijo esa mujer?
-¿Cuál?
- La que estaba sentada, sola, en el fondo. Esa tal Cristina. Una desubicada. No Pases el semáforo en rojo.
-¿Por?
- Porque nos pueden chocar.
- No... ¿Por qué es una desubicada?
- Cómo  por qué, no escuchaste lo que dijo, lo de la mascota, cuando Laurita entró con la bandeja.
- Andá a saber de que hablaba. 
- Para mí que le tiene envidia.  Por lo que sé es de esas mujeres que viven en el psicoanalista.  Con Laura se conocen desde chicas así que para decirle lo que le dijo algún complejo debe tener, fijate que todo estaba organizado a las mil maravillas, con qué la podía atacar que no fuera ese pobre lechón disfrazado.
- Sí, puede ser.
- Claro que es eso.
-Por ahí es una cuestión de religión, qué sabes. Anda preparando las llaves de casa.  
                                                                            *****

  Alberto y Carlos, dos amigos de Víctor, siguieron la fiesta en el bar de calle 10.
 - Traeme dos cuantró – le dijo Alberto a la mesera- ¿Cuántos puchos te quedan?
- Cinco- contó Carlos- después compro. Qué me decís de Cristina.
- Esa mina es increíble, vive de joda. Viste la cara de la fulana.
- Si, casi se muere.
 - Pero se hizo bien la boluda. Vos sabés que me imaginaba a Laurita paseando el chancho por Parque Saavedra  y me descomponía.
- Me parece que el chiste no cayó bien. A Cristina se le pasaron las copas.
- Nada que ver, vos no la conoces como yo, para hacer esas jodas agrias no necesita estar borracha.
- Señor su cuantró- dijo la mesera.
                                                            *****
Marina y Claudia  tomaron un taxi hasta el departamento.
- ¿ Habrá quedado alguna buscapina?- preguntó Marina revisando los cajones- tengo miedo que el lechón me caiga mal.
- Me podés explicar qué pasó- preguntó Claudia- me perdí la mitad de la escena.  
- ¿De qué hablás? ¿De Cristina?
-Sí.
- Nada, eso, lo que escuchaste.
-Pero... ¿Por qué dijo eso?
- Querés que te diga, me parece que está saliendo con Víctor.
- Ay, ¡Callate!
- No sé, es un presentimiento.  No te parece sospechoso que usen el mismo perfume y tengan el mismo color de pelo.
-Pero el de Laura es natural.
- Por eso mismo.  Aparte no viste cómo lo miraba. No va a ser ni la primera ni la última que se mete en la casa del amante haciéndose la amiga.
-Pobre Laura, habría que decirle.
- No, nena, en esas cosas no te podes meter, después todo se arregla y quedás en el medio.
- Habría que decirle.
                                                                *****

Cesar caminó hasta la avenida 72 y esperó que llegara el 508. La frase de Cristina le trajo recuerdos. La insoportable levedad del ser. Una película que habían visto juntos, Laura y él. ¿ Cuántos años habían pasado? ¿Diez? ¿ Más? Ella aún conservaba el parecido con Lena Olin.  Cómo volver  en el tiempo y borrar a Víctor. ¿ Para qué seguía yendo a su casa? Intentó  justificar el sacrificio  y su costumbre de seguir siendo una mascota. Odió a Cristina porque sabía que Laura estaba lastimada. La odió aunque le reconoció a la frase cierto grado de sinceridad.
                                                                 *****
   Víctor cerró las ventanas y apagó las luces del jardín.
- Me voy a acostar, estoy muerto- dijo.
- ¿Escuchaste lo que me dijo?- preguntó Laura.
- Sí, no le des bola.
-¿Por qué lo habrá dicho?
- Si no te molesta me voy a dormir.
-No, andá tranquilo... ( anda tranquilo que yo me quedo juntando las sobras de este lechón, arreglando la mesa, secando las copas, estas fiestas de cumpleaños son así, terminás trabajando el doble y todos chau chau, a ver cuando hacen otra)... Víctor
- volvió a insistir entrando en el dormitorio- ¿ No se te ocurre  un por qué?
-Qué sé yo, se le habrá dado por la ecología.
- No me cargues, ¿Será envidia?
- Puede ser. Dormite.
-Si dormí... ( como si fuera tan fácil sabiendo que tu amiga te envidia con lo dañino que es. No sé por qué me puede envidiar. Quizá la casa que tengo pero ella prefirió viajar a Europa y yo me quejé acaso. Me hizo sentir ridícula. Pudo ser tu mascota. ¿Será odio? Si me odia es por Víctor) Víctor- dijo golpeando el brazo de su marido- Víctor, jurame que no pasó más nada con ella. 
- Te lo juro. Dormí.
-  Por ahí buscaba llamar la atención.
- Mañana  le hablás por teléfono y te sacas la duda.
- Ni loca le doy el gusto.
                                                                       *****
  Cristina llegó a su casa. Prendió sólo el velador del dormitorio. Se quitó el vestido y los zapatos; se acostó. Sonreía.

martes, 7 de abril de 2009

Off Line!!!!


Mail por Mail. Un off line que se ríe del destiempo. Una cachetada al orden establecido.

Como una piedra arrojada al agua... ondas que se expanden... ilimitadas.


¿Hasta dónde?

Hasta donde pueda o quiera entenderse.





Por aquí canta Massive Attack...




"I found a reason" ...





De un crupier a un caballero... como siempre!!!!

jueves, 2 de abril de 2009

Cifras






Salón Azul del Congreso de la Nación. Fueron más de 24.000 personas las que pasaron junto al féretro. Más de 24, las horas que lleva la televisión recordando pasajes de la reciente historia argentina.

Cuántos políticos fueron entrevistados? Muchos salieron de sus cuevas, quizá porque ya no está Alfonsín para refutar alguna de sus verdades (las de ellos)


Hoy será su gran despedida.
Hoy es 2 de Abril. Y el tiempo que encierran los números 1982-1983 quedará en la memoria colectiva de esta nación.

No son muchos los que pasan a formar parte de la historia.
No son muchos los que merecen pasar a la historia.


Conservo en mi propia fracción una madrugada de cintas rojas y blancas. Era Octubre y estábamos todos los sobrevivientes de pie. (Y nuestros muertos cargados en nuestras espaldas)

Festejábamos lo que había quedado de vida.
Y las palabras convicción, lealtad, democracia… Libertad, rondaron las plazas hasta el amanecer.

Alfonsín acaba de irse. Malvinas, a miles de kilómetros, aún no regresó a nuestra patria.


Tantos números, tanta gente, tantas palabras… Y la historia que se empeña en enseñarnos que su esencia sólo se traduce en hechos.


El pasacalle:
"Por las luchas de ayer, por los derechos de hoy, por la igualdad de mañana. Juventud Radical"
(Foto extraída de : www.elsigloweb.com)

miércoles, 25 de marzo de 2009

Cielo Escarlata...


Una imagen arrancada al cielo de otoño.


Quizá las rosas tomen su color de allí... o viceversa.


La vida transcurre... vértigo constante. Ninguna seguridad. Ninguna carta marcada. Día a día para resolver.

Así y todo... Puedo deternerme en el instante preciso, cuando el sol ya no da más de cansancio. En el instante preciso, cuando me digo- a solas- que el cielo parece una gran rosa escarlata...





"Looking down from here
It's outta my hands for now "







:)

martes, 24 de marzo de 2009

Cuando cerramos las ventanas...


24 de Marzo 1976-24 de marzo 2009. 33 años de una noche que no se debe olvidar.


En la memoria...







El primo Ezequiel también pudo haber sido un buen veterinario. Tenía la ventaja de vivir en La Plata, en una pensión cercana a la facultad. Pero el destino es tan caprichoso que una mañana apareció en casa con un bolso y dos cajas. Tía, me puedo quedar unos días.
Mi abuela sabía que nuestra casa o una madriguera en medio del desierto eran lo mismo cuando alguien se propone encontrarte. Sin embargo, usó un pichón, como no te vas a poder quedar, que suavizó el exilio. Imaginó en los ojos del sobrino el pedido de auxilio de su hermano menor.

En esa época, de velorios televisados, filas sinuosas de dolientes y mujeres de rodete haciendo las valijas, las persianas de casa ya no se abrían.


Ocupaba la pieza del fondo, junto al gallinero. Durante el día no se lo veía pero se escucha las interferencias de una radio y una canción hasta el fastidio:

“ ... piensa que la alambrada sólo es/un trozo de metal
algo que nunca puede detener /sus ansias de volar .
... marchaba tan feliz que no escuchó/ la voz que le llamó
y tendido en el suelo se quedó /sonriendo y sin hablar
sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar.
libre como el sol cuando amanece/ yo soy libre como el mar,
libre como el ave que escapó de su prisión/y puede al fin volar
libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar
camino sin cesar /detrás de la verdad
y sabré lo que es al fin la libertad.”

Por las noches, la misma voz aguda repetía que había más informaciones para este boletín. Él practicaba una serie de ejercicios con cuchillos, enfrentado a su sombra. Cantaba imitando la queja boliviana“ Si el ámo me mánda ala mína no voy io no quíero morírme de un socavón”.

Unos días antes de que el primo nos dejara llegó al barrio un camión del ejército. Golpearon en la casa de la peluquera. Todos salimos a mirar. Intentaron sacar a Dany, el hijo menor, a los empujones. La madre lloraba. Dany estaba en calzoncillos y se agarraba del alambrado de la casa vecina. Nunca lo habíamos visto así, revoleaba los ojos y gritaba Satán, Satán. Apareció en la escena el médico de mi mamá y ahí nomás, sobre la vereda, le puso una inyección. Lo llevaron adentro y el camión se fue. Danielito se volvió loco, decía la madre, no puede ir a la colimba.


Creí que al primo le había pasado lo mismo. Cuando me levanté ya no estaba. La pieza quedó destrozada. Otra vez el destino caprichoso y mi abuela adivinando los por qué. Primero dudó de todos los vecinos (lo acertada que estaba) aunque su sospecha se centrara en el tano Yilmo, el único que sabía de nuestro huésped y el que siempre vigilaba. Después limitó su mirada a mis movimientos, como un perro que trata de justificar los golpes del amo. Nunca le dije a la abuela que la almacenera me había preguntado si vivía alguien con nosotros. Tampoco le confesé que por la información me había regalado dos AERO grandes, aunque sospecho que siempre lo supo.

viernes, 20 de marzo de 2009

G.B. y Rolando



LA CISURA DE ROLANDO EN LA PLATA

El viernes 3 de abril a las 19:30 hs. en la Librería El Ateneo (calle 50 entre 8 y 9), Miguel Russo y Juan Becerra presentarán La cisura de Rolando, de Gabriel Báñez.






jueves, 19 de marzo de 2009

Arcos




Ante cielos así, las palabras no pueden más que esconderse.
Beso querido Amigo!
Todavía existe tu vieja cajonera?
Espero que el nombre, recordatorio de la mia, no sea haya borrado!

miércoles, 11 de marzo de 2009

UN VESTIDO DE PINTITAS ROJAS


                                                                              Hush now baby…dont you cry. Mother´s
                                                                                 gonna make all your nightmares come true.”
                                                                                                    PINK FLOYD
    
 El hombre cree compartir con la divinidad ciertos atributos. Por ejemplo, cree que goza de la  posibilidad de elegir, para lo cual ideó un concepto que ni siquiera puede pronunciar sin tropiezos: libre albedrío. Siente que puede optar entre dos principios contradictorios: obedecer o desobedecer al padre. O a la madre. Pero la opción es falsa, no existe. Si obedece las reglas establecidas tiene recompensa: más libertad para seguir obedeciendo y la sonrisa de mamá, que es como el cielo. Si desobedece encuentra el castigo de la culpa permanente, que es un no-vivir o vivir en el infierno. Y el hombre que no-vive, no es hombre. Por lo tanto para ser hombre no hay opción: hay que obedecer y destruir los conceptos impronunciables.
  Durante años, Emilio,  escuchó decir a su madre que a las personas se les rendía homenaje en vida. Que de nada servía llorar junto a una tumba, ni gastar en flores por algo que era materia corrompible. Que mejor era  comprar caramelos rellenos todos los días y no una torta dietética una vez al año. Predicaba con un riguroso ejemplo: nunca lo había llevado de visita a un cementerio por convicción, por suerte o por desgracia o porque  no tenían parientes cercanos, ni siquiera vivos. Ni  siquiera amigos. Su padre había cooperado perdiendo su materia corrompible en alta mar.
   Cuando ésta enfermó, comenzó a sentirse desprotegido. Ya en la clínica tuvo que tomar decisiones que no pudo consultar. Esas cosas que quedan pendientes de charla por temor al efecto invocador de las palabras o por vergüenza.  Lo que sí había quedado claro  era que su madre deseaba ser enterrada(“meteme en lo más barato”) sin velorio ni cortejo, pero con el vestido “ azul de pintitas rojas”.
  El momento llegó. Mientras el cuerpo viajaba desde la morgue de la clínica hacia la funeraria, Emilio fue hasta su casa a buscar el  vestido. Velándola a puertas cerradas mantuvo, durante toda la noche, el mismo tono de voz.  Intentaba demostrarle que recordaba todos los preceptos. “Él único autorizado a tocar  mis cosas sos vos... no te olvides, los trece, de la vela para la virgen... el cigarrillo del ekeko, los viernes...” Cada tanto se sonaba la nariz y preguntaba por qué.  
A las ocho y media de la mañana, los sepultureros terminaban de tapar el ataúd. Ni una flor. No tenía ni una flor para poner sobre el acolchado de tierra. Emilio despidió al hombre de la cochería con una buena propina para que éste no malinterpretara la ausencia de  flores. Algo parecido sucedió con el cuidador del sector. Se le acercó y le ofreció una lápida de cerámicos verdes “como nueva” por treinta pesos. Pagó en silencio y se fue. 
  Soportó los primeros tiempos sin demasiados inconvenientes. Velas, fotos, ropa, recuerdos. Sólo de vez en cuando abría el sobre de papel madera donde figuraba la nueva dirección de su madre y la fecha de vencimiento de algo que  podría llamarse alquiler.
   Pero siempre suelen aparecer los consejeros, bíblicos sembradores  de cizaña. Y Emilio escuchó “ no habrá querido hacerte la vida menos dolorosa; evitarte la angustia de  tener que limpiar una tumba y extrañar la materia corrompible que se puede acariciar. Necesitas elaborar el duelo”. Y Emilio decidió visitarla, poniendo entre paréntesis los dichos de su madre.
  Llegó al cementerio y  esperó frente a la entrada de la calle 72. Cuando el movimiento de autos y personas disminuyó, compró dos ramos de clavelinas y un jarrón. Entró.
  Los tilos florecidos lo confundieron. Este noviembre nada tenía que ver con aquel junio. Encontró el lugar gracias al certificado de titularidad. La última imagen, el acolchado de tierra, sin flores, había sido cambiada por una lápida de color verde, con dos huecos rectangulares como para poner floreros. O ceniceros.
   Se arrodilló allí, junto a su madre, y no sabía si ponerse contento o triste. No sabía si su madre estaba contenta o triste. Tomó coraje y comenzó a decir lo que había ensayado. Con el tono equivocado (como si le hablara a un enfermo) hizo una síntesis de sus días sin ella.
  Sintetizaba, cuando dos pequeños brillos asomaron por el florero ausente. Pasaron segundos entre caerse sentado, sentirse morir de taquicardia, pararse, volver a mirar dentro del agujero, corroborar que el brillo eran ojos y que algo, más claro que la tierra, parecía estar masticando un pliegue del vestido azul con pintitas rojas. 
  Se tapó la boca( en el intento de recuperar las enseñanzas de su madre) y  gritó. Nadie. Cerca del portón alcanzó a distinguir la figura de un hombre, vestido con mameluco gris. Corrió hacia él.
-         Necesito que me ayude… algo se está comiendo a mi mamá.
  El hombre no entendió; aunque acostumbrado a escenas desquiciadas, jamás había escuchado semejante acusación. Emilio insistía:         
-         No sé, ratas o hurones están  masticando el vestido de mamá.
-         Amigo, no se ponga así, cálmese. Acá no hay hurones; a lo sumo peludos y no tienen dientes. Venga…acomp…
  Antes de que terminara la frase, Emilio comenzó a correr hacia la garita del vigilador. Éste tomaba mate, sentado en una lápida de mármol negro.
-         Usted tiene que ayudarme; ahí tiene una pistola, hay que matarlo; seguro que todavía está.
El vigilador se incorporó y se llevó la mano a la cintura.
- ¿A quién quiere matar, caballero?
-         No sé que es: rata, hurón, peludo. Se está comiendo a mi mamá, ayúdeme... Si no podemos matarlo, tenemos que sacarla de ahí.
-         Eso lo tiene que hablar en la administración, caballero. Yo no tengo nada que ver.
-         Pero Usted está para cuidar.
-         Si, para cuidar  a los muertos de los vivos, de los hombres vivos… ¿Quiere que lo acompañe hasta la administración? 
  Emilio quería correr pero el vigilador lo sujetaba del hombro. Caminaron por la calle central, hasta que se toparon con las columnas de la entrada principal.
-         Es  ahí.
  Emilio empujó la puerta. Una mujer estaba sentada frente al monitor de una computadora.
-         señorita, necesito ayuda…
-         Ya cerramos. Atendemos de ocho a dieciséis. Si desea el libro de quejas…
-         Escúcheme, una rata, un hurón o no sé qué se está comiendo a mi mamá. Necesito cambiarla de lugar.
-         Ahora no podemos hacer nada, va a tener que esperar hasta mañana, pero de todas maneras le anticipo que si está en tierra tiene que esperar por lo menos cinco años.
-         ¡Cinco años! En cinco años no va a quedar nada de mi mamá.
-         Es la idea.

   Emilio no puede recordar que tuvo un pico de presión nerviosa; que salió del cementerio en ambulancia; que alguien lo acompañó hasta su casa.
  Después de ese noviembre no permitió más comentarios ni dudas. Nuevamente, se siente encaminado. De hecho, recién  termina de prender la vela y de  hacerle fumar un cigarrillo al ekeko. Y ahora le va a pedir a la foto de su madre que quite de sus sueños ese monstruo que mastica el vestido azul de pintitas rojas.    

martes, 10 de febrero de 2009

Febrero...


La vida va sumando lunas...

Ésta se mece junto al río de La Plata.

Caballero: La vida también encuentra otras mariposas detenidas en la dulzura de alguna flor.

:)



“Si el amor tuviera algo que ver con pretender una respuesta en particular, ¿qué ocurriría si no recibimos la que esperamos? Cuando equiparamos el amor con la gratificación de los sentidos, corremos el riesgo de estar enojados, malhumorados o defraudados cuando no estemos satisfechos. Sin embargo la mayoría de nosotros adjunta condiciones a nuestro amor, porque en nuestras mentes nuestro propio bienestar es primordial. Pero el amor incondicional excede largamente nuestra satisfacción personal, hasta el punto de exponernos a grandes inconvenientes en beneficio de nuestros seres queridos… De acuerdo a la ley de karma, aquello que demos a otros recibiremos de vuelta en igual manera. Por lo tanto, cuanto más amor damos, más recibiremos.”

BHAKTI TIRTHA SWAMI KRISHNAPADA “SPIRITUAL WARRIOR II”

viernes, 6 de febrero de 2009

Instantáneas...

En una madrugada cualquiera... de regreso de ninguna parte...

Lo que vemos casi sin querer...






Un ojo no menos patético que el de Buñuel buscando explicaciones...

Ver o no ver...









P.D.: Gracias Caballero por la risa!
Vuelvo con lunas llenas.

el crupier

miércoles, 4 de febrero de 2009

Shelter






Quedamos en encontrarnos a las ocho. Sólo un ratito.

Una gran cinta invisible de caminar mueve a la gente por calle Corrientes. Entre todos, entre tantos, veo sus brazos dibujando transportadores.



- Busquemos una plaza.



Y Shelter me da la mano para cruzar la avenida. Aprieta más fuerte cuando el semáforo comienza a parpadear.



4-3-2-1-stop.



-Acá está bien, hay sombra.



Y yo lo sigo porque él siempre tiene la solución y, además, sabe contar historias. Muchas historias. ¿De princesas? Sí, sabe! Pero las evita por respeto.



-Traje Coca Cola. Pensemos refugios. No nos puede costar tanto.



Le vuelvo a pedir esa, de la caverna. Hace juego con su voz.



- la conté muchas veces…



Ese día, en la caverna, sintió tanto miedo que sólo atinó a mirar la pared.

Mientras los rayos caían, incendiando la tierra, vio la silueta en la piedra y la marcó.

Silueta de futuro escrito fue su refugio.



Ahora me hablará de Aníbal y sus elefantes. Luego de los árabes que construyeron insuperables escondites entre alhajas, almohadones y aljibes.



-Pensemos.



Y pienso en un refugio de velas encendidas y leche tibia.



Un refugio de papel que no destruya ningún reloj. Meternos allí.



Refugiados. Lejos de la sal bíblica.





- No está mal aprender que si miramos para atrás nos convertiremos en estatuas.





Refugiados. Un ghetto propio donde no entren ni las muecas de sabios ni las trampas de los alquimistas posmodernos ni las Javas atómicas.



Teniendo a Shelter cerca ya no cuentan los Budas automáticos ni los gatitos de la suerte china. Todas las “jaulas” de Bangkok son palacios si se escucha su risa.



-Me duelen las rodillas de buscar petróleo. No quiero refugios a los pies de las gárgolas ni carritos de supermercado 3D. Pensemos pronto.



-Qué del amor y de la eternidad… ¿No son refugios?



-…;Vamos, es tarde.



Corta una pequeña margarita.



- Nunca la deshojes.



Y otra vez me da la mano para cruzar.

miércoles, 14 de enero de 2009

Mundo Lunático

2009.

Fuegos de artificio que marcaron el comienzo. Sólo 14 días después de este cielo ilumninado...




Otro cielo que se ilumina.


Madrugada en Gaza y una foto de Associated Press.









Dice el Caballero que la próxima luna "inmensa" será el 21 de Julio... Ojalá nuestros ojos ( y los de varios más, de este lado y de aquel de la franja) podamos verla sin luces de artificio que logren opacarla!




Nos vemos!

P.D: sigue sonando "summertime" sólo para escapar del horror.

viernes, 2 de enero de 2009

Horror Vacui

Terror de la página en negro.


Del comentario no sido.


Ninguneando te dejan sentir la renuncia al nombre propio.


Libertad. Perdón: LIBERTAD.














Aristóteles: Comete este vacío!

sábado, 27 de diciembre de 2008

Deseos...


Dijo el Caballero del Rocío:
"tan solo pediré y desearé que pueda pedir y desear algo. Se cumpla o no, no será lo importante"
Todavía giramos junto a los planetas...
Gracias por la compañía... Así, la vida, es más fácil!
:)

FURCHT!!!!




"Me preguntaste una vez por qué afirmaba yo que te tengo miedo. Como de costumbre, no supe qué contestar, en parte, justamente por el miedo que te tengo, y en parte porque en los fundamentos de ese miedo entran demasiados detalles como para que pueda mantenerlos reunidos en el curso de una conversación.”


Franz Kafka: Carta al padre.





Despertaste tan Gregorio Samsa!!!!



AY!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Colección Lunas by el crupier

"Ayer me puse a ver la luna, perdida entre algunas nubes. Como si tuviera un velo que la hiciera mas misteriosa.La ultima luna del año y la mas grande. Que hermoso regalo..."


"Cuando mires la luna ahi estare yo sonriendo."



Sí Caballero! Allí estás!

SIN QUESO



“Nada más estúpido que hacer siempre lo
mismo y esperar resultados diferentes” A. Einstein.

“ Qué sea lo que Dios quiera”
Eduardo I, de Argentina

En cualquier momento, los A-37 nos van a invadir. Las cepas infestas como solemos llamarlas. Me pregunto para qué sirvió tanto esfuerzo, tanto entrenamiento. Nunca fuimos iguales. Ni siquiera entre nosotros hay algo que se pueda llamar igualdad. Por ejemplo yo. De los transgénicos soy el único políglota. Y el único ratón capaz de recorrer un laberinto de espejos sin sentirse perseguido. Lo conseguí desde el primer momento, no como otros que olfateaban la imagen y se ponían en guardia. De que sirvió.
Conozco estos tubos fluorescentes, este olor a látex de los guantes que me acarician todas las mañanas(o las noches). Puedo distinguir el todo de las partes, mis órganos básicos y los sentimientos. Han hecho un excelente trabajo conmigo. Chapeau. Pero siempre hay alguien que pretende más: convengamos que la ciencia progresa bajo ese lema. Ese que ven ahí, es Charly. Era el encargado de las relaciones entre los habitantes de los distintos sectores. Tuvo que dejar la tarea dado el grado de resistencia que ofrecían los nuevos. Actualmente es el modelo de la investigación para provocar en el hombre la tercera dentición. Parece que sonríe. Pero en realidad tiene una dentadura supernumeraria.
Junto a su jaula esta Ronald (Experimento del doctor Miczek o Mickey). Un borracho, incapaz de controlar la cantidad de sorbidos. El olor a licor, por suerte, no llega hasta mi celda. Quedó comprobado que el alcohol aumenta el nivel de violencia: masticó vivo a un A-9. Ni se da cuenta de lo que está pasando. Como los drogadictos en sus jaulas con paredes especiales, para que no se lastimen (siempre tienden a la autodestrucción). Bill es adicto al cannabis. Aunque aún no tiene un dictamen científico, parece que le borra los malos recuerdos. George no la está pasando bien: el consumo de cocaína parece que acelera el virus del SIDA.
Hay un sector que nadie visita. Allí viven dos degeneradas. Me reservo la explicación. Lo único que puedo decir es que cuando se portan mal, reciben una descarga eléctrica que las deja inconscientes por unos breves minutos. Nada serio.
Hasta donde puedo contar, en el sector azul, son catorce. La cría nueva todavía es una masa rosada oculta bajo la viruta. Los llamamos “Los pacíficos”. Están operados: sin olfato no sienten peligro. Nada los conmueve; ni la proximidad de los A-37.
Quizá tengamos suerte en este holocausto. Hemos pasado varios. En una oportunidad tiñeron de negro a varios compañeros y les inyectaron jugo de cucaracha en el hígado. Tenían que probar el aumento de la capacidad para soportar la radiación atómica. No sé cuántos murieron. Jamás se habló del caso. Otros, cerca de mil seiscientos, lograron recuperarse de los efectos nocivos de los teléfonos celulares. No les sirvió de mucho, a la semana fueron operados del timo por un grupo de estudiantes. Hoy cuesta identificarlos: el de plumas rojas, el de cola de zorrino, el de escamas.
Todos estaban pendientes de esta última investigación. “Se invirtió mucho dinero” dijo el Doctor Angus.
Dos grupos antagónicos. Los A-9, una de las cepas más selectas, ocupan el ala derecha de la jaula. Las actividades son múltiples: rueda, sube y baja, laberintos. Comer y defecar. Dormir. En los bebederos hay agua fresca y un enorme pedazo de queso (¿Gruyere?) que nunca se termina.
Los A-37, están a la izquierda. Viven hacinados porque, como no saben hacer nada, sólo se reproducen (por suerte las crías son cada vez más débiles). Rompieron la rueda, lo que les valió que se quedaran sin juego. Cuando les pusieron queso, en lugar de comerlo, lo ocultaban entre la viruta sucia y pedían más. Entonces, les sacaron el queso y ahora les arrojan sólo pedazos de pan duro (que yo no comería). Así las cosas, se la pasan envidiando a los A-9 y por eso el doctor tuvo que implementar un castigo para ese sentimiento. Cuando alguno intenta robar el queso del sector derecho, y para ello ingresa al laberinto que conecta un sector con otro, el piso de éste comienza a elevar la temperatura hasta que se siente olor a patas quemadas. El grupo de la derecha tiene una sola regla que observar: ser indiferente a los A-37. La trasgresión es motivo suficiente para ser expulsado del sector. Hubo un caso emblemático: un tarado mutante que comenzó a protestar, desde el sector derecho, sobre el trato que recibía el sector izquierdo. Lo arrojaron al sector A-37. ¿Y qué se le pudo haber ocurrido? Quiso enseñarles a soportar el calor en las patas, el hambre, a ocultar el odio hacia los A-9, los legítimos beneficiarios del experimento. Por suerte los doctores se dieron cuenta del error y terminó sus días probando drogas contra el mal de Alzheimer.
Noto una preocupación en los científicos: A pesar de la reclusión del problemático no lograron que retornara la calma. Creen que es un virus. No hay otra explicación. El nivel de violencia aumentó de tal forma que los A-37 llegan hasta el sector A-9 aún con las patas hirviendo, sólo para agredir. Y no les importa si hay queso. Ni oler a ratón quemado.

Última Luna llena del año...













PERDERSE EN LOS CIELOS... CASI UNA MISIÓN...

BESO ENORME AMIGO!

jueves, 11 de diciembre de 2008

G.Bañez





"Mientras buscaba qué decir, me puse a pensar en eso: las formas de escapar, de pasar desapercibido. Son tantas, la escritura una de ellas. En mi caso, escribir es dejar de estar. Alejarme de los pensamientos en limpio y empezar a pensar argumentalmente, quiero decir. Acaso porque creo más en el pensamiento argumental que en la reflexión propiamente dicha, pura. Acaso también porque el pensamiento argumental está contaminado: por las situaciones, los personajes, los diálogos, las palabras. El pensamiento argumental avanza con un lenguaje mestizo, más verdadero, más de todos, me parece. Esa impostación es la que me ayuda a hilvanar algunas palabras, a comunicarme..."

Gabriel Bañez, presentación de LA CISURA DE ROLANDO


texto completo,aqui

martes, 9 de diciembre de 2008

Reciclados...



Pero es una sola... al menos la que recordamos!




Pasó casi un año completo querido Caballero... y aquí nos tiene el mundo!

Re-ciclados, cíclicos, casi bíblicos... lunáticos, muy lunáticos...

viajeros, vivos...


:)





Muaaa


Espero ver la última luna llena del año...

Espero verme en el último reflejo de su luz... quizá sonriendo...

(Espero tu sonrisa desde alguna bella nébula)

sábado, 6 de diciembre de 2008

Minando Certezas!!!








Quizá el signo, el año, el trabajo...

Quizá partes de un mismo todo...

Eso somos: Parecidos/ complementarios... SOMOS PAREMENTARIOS queridísimo JUAN!!!




Gracias por venir. Imaginá unos mates, algún bizcochito... Imaginá que abrimos y cerramos cajones!


Minemos todas las certezas...



SIGAMOS MIRANDO!


MUAAAA

viernes, 5 de diciembre de 2008

Como un hongo



20/06/08
Como un hongo… como un esclavo favorito que espera la gentileza de su amo; que no sabe (o no quiere o no puede) distinguir entre izquierda y derecha, entre comida o azote.


Así las cosas. Pero no importa:


Doy cartas entre ausencias, presencias e invasiones.

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¡El cielo se ha despejado sobre mí! Ayer al mediodía hubiera podido decirse que era mi cumpleaños. Vd. me envió su respuesta afirmativa, el más hermoso regalo que nadie hubiera podido hacerme, mi hermana me mandó cerezas, Teubner los tres primeros pliegos impresos de mi "Gaya ciencia", y para rematar todo ello acababa de terminar la parte última del manuscrito y con ello la obra de seis años (1876-1882), toda mi "espiritualidad libre". ¡Qué años! ¡Qué tormentos de toda especie, qué soledades y qué hastío de la vida! Y contra todo ello, casi contra la vida y la muerte, me he compuesto ésta mi medicina, estos mis pensamientos con sus pequeñas, pequeñas franjas de cielo despejado sobre sí. ¡Ay, mi querida amiga! Cuantas veces pienso en todo ello, me siento trastornado y emocionado, y no sé cómo todo ha podido lograrse. Compasión por mí mismo y el sentimiento del triunfador me inundan por completo. Es, en efecto, un triunfo y un triunfo completo, ya que hasta la salud del cuerpo -yo no sé de dónde- ha salido de nuevo a luz, y todo el mundo me dice que parezco más joven que nunca. ¡El cielo me proteja de locuras! Pero, a partir de ahora, en que Vd. me va a aconsejar, estaré bien asesorado y no tengo que abrigar temor alguno.

Friedrich Wilhelm Nietzsche,Carta a Lou, julio de 1882




P.D.: Todos somos ciertos. Sé que no va a asombrarte que mañana, quizá, no regrese.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Carlos "Indio" Solari, Redondeando!





La entrevista salió publicada en el suplemento espectáculos del diario CLARIN de este domingo. Está firmada por MARIANO DEL MAZO.

Ya conocíamos a este “INDIO” que vive en una casona de PARQUE LELOIR. Fue a fines del año pasado cuando presentó a la opinión pública su primer disco solista “El tesoro de los inocentes”. Allí funciona su estudio “LUZBOLA”. Allí convive con su esposa, Virginia, y su pequeño hijo BRUNO, de cinco años. El y los suyos y varios ovejeros alemanes que sirven de compañía y custodia.


El “INDIO” se muestra cuando y como quiere. ¿Qué muestra? Muestra a un tipo casero, alejado del circuito de la farándula (cuenta, por ejemplo, que lo invitaron al programa de Maradona. Se negó no por Diego, a quien admira como jugador, sino porque le produce fobia ese mostrarse.

No se cansa de aclarar que tiene 56 años y que su vida se mueve entre su familia y su obra.


Habla de muchos proyectos: Seguir escribiendo “EL DELITO AMERICANO” una especie de crónica eterna que intenta convertir en película de dibujos animados.
En términos musicales está completando un nuevo disco solista y diagramando los recitales que dará por esta ciudad los días 12 y 13 de noviembre. Promete que además de sus temas nuevos hará varios clásicos de los Redonditos: JI, JI, JI, SUSANITA, FUEGOS DE OCTUBRE…

Una anécdota:

Buscó su nombre en el GOOGLE. Quería saber qué se decía, qué se creía de él. Encontró a un monstruo construido por la opinión pública. Un INDIO mítico… un front man delirante que cantaba rabiosos rocanroles de corbata y pantalón pinzado.

Se confiesa:

“Yo nunca fui un hippie bucólico. Difícilmente encuentres mostacillas y sahumerios en mi vida. No pertenezco a la Cofradía… Siempre fui urbano”.

No es fanático del rock argentino. Le hubiese gustado producir a Catupecu. Las letras de Ciro le agradan y la música de PEQUEÑA ORQUESTA REINCIDENTE… “Algunos de Calamaro me resultan simpáticos”

Un sueño: formar una orquesta típica y cantar.
Hablo también de los redondos y el sabor agrio que le dejó la disolución repentina
“Cuando miro para atrás, a veces, está nublado”

Y siempre aparece el INDIO político, en el verdadero sentido de la palabra…
“zozobraron los sueños colectivos, desde el 80 vino esa cosa del individualismo.”
Agrega: “Me resisto a la bestialidad y la brutalidad que la pobreza extrema lleva a una sociedad”

Y no faltó el tema Cromañon:
Para él Chaban no es un asesino, ni siquiera un empresario. Es un artista. Recordó sus noches en CEMENTO.


“Hemos tocado en lugares peores donde no murió nadie de pedo” Y retornó el fantasma “BULACIO” “a él lo mató la policía, fuera del recital…”
El hecho de que NADA FUNCIONE es típico de las sociedades del tercer mundo. Como es típica su hipocresía.

Vuelven los redondos???? Pregunta el periodista…
Haría ese esfuerzo…









La Carta que NO llegará...





viernes, 28 de noviembre de 2008

viernes, 14 de noviembre de 2008

Ni el loro


                                                      

                                                                      A Lucy y Fabián Gullo, familia sustituta
                                                                      de  mis hijos.

                                                                      Los hombres sienten lo que escapa al animal:
                                                                      la cercanía ineluctable de la muerte”
                                                                                     Georges Bataille

 -No lo dejés dormir, metelo bajo la luz. Estos siempre cantan.

        Las barreras del paso a nivel debían subir y bajar desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche. El trabajo se repartía entre dos guardabarreras: el Bocha Ramírez que cubría el primer turno y Don Atilio.
  La garita de madera color celeste, con el techo de chapas rojas, a dos aguas. Por una ventana se veía la Estación José Mármol; por la otra los trenes que salían de la curva. El interior estaba despintado pero tenía todo lo necesario para el trabajo: la manivela para controlar las barreras, la garrafa con  el anafe, unas tenazas, el farol
 y dos cuadros: San Cayetano con su espiga de trigo y Perón con su uniforme de gala.  Separados por un tabique y una cortina floreada, el catre y  la tapa de siete días, pegada con chinches, en la puerta del armario.
  Detrás de la casilla, junto al  paredón  ciego de la pizzería, un par de maderas y juncos improvisaban el baño para emergencias: la estación distaba sólo una cuadra.
  Don Atilio vivía en esa garita desde su nombramiento. Cuando estaba de franco caminaba por el barrio, le cebaba mate al Bocha, lavaba la ropa, retaba a los chicos que querían pasar aunque las barreras estuviesen bajas. Silbaba. Siempre silbaba la misma marcha. Lo mismo hacía Pocho, el loro con el que vivía; bastaba que Don Atilio dijera “Viva Perón” para que comenzara su rutina. También  bastaba  que sonora la chicharra para que el loro comenzara a gritar   “el tren, el tren” único peligro que conocía ya que al pasar hacia Constitución le removía todas las plumas. 
       -No sabemos ni el nombre de éste. Qué cagada, ni el nombre. Che mugriento ¿Cómo te llamas?

    El sindicato ferroviario era fuerte. Don Atilio se había plegado a todos los paros desde que empezó a trabajar. Esa mañana  estaba de paro. El Bocha aprovechó para hacer arreglos en su casa; Don Atilio se quedó un rato más en el catre.
    Por la calle Erézcano  avanzaba una manifestación de trabajadores. Al pasar junto a la garita, desde el coraje que da el anonimato, alguien tiró una molotov que rompió los vidrios y estalló.
    Un humo negro y el loro salieron por la ventana.  La segunda explosión hizo que los pedazos del techo también volaran.  Se juntaron todos los vecinos a mirar como los bomberos apagaban las últimas llamas. Sacaron a Don Atilio en una camilla de lata. Lo único que conservaba forma era un zapatón de cuero negro.
    En el lugar no había más para hacer.  El camión de los bomberos, la morguera, los vecinos, la manifestación, todos se alejaron.  Sólo Pocho, haciendo equilibrio sobre la barrera, iba y venía. La panadera lo vio y quiso tenerlo. Su  hijo mayor fue a buscar un mediomundo para atraparlo. No sin un mordisco, lograron ponerlo en la jaula.
     Pocho se acostumbro a la nueva casa pero no pudieron enseñarle nada . A la voz de  “viva  Perón” comenzaba a silbar la marcha. Ni un tango, ni una puteada.

         -Sacalo de acá, me pudrió... No. Mejor probemos con otra cosa.

     Era otoño cuando la casa quedó en silencio. Los hijos de la panadera se habían ido, sin opción. Nadie le hablaba, se limitaban a darle semillas de girasol y papa.
  Una noche tocaron el timbre.  “El tren, el tren” comenzó a gritar. La panadera abrió la puerta. Cuatro hombres la empujaron hacia la cocina. “ Dale, grita ahora  viva Perón”.  Pocho bailaba y silbaba. Los hombres  rodearon la jaula, uno sacó su pistola. El que dirigía  dijo“ Llevalo, seguro que sabe algo. Vos ojo, vamos a volver” Y se fueron en un coche oscuro.
  El cuarto no tenía ventanas. Una mesa, tres sillas y una lamparita de veinticinco.  Todas las noches ideaban algo nuevo para que el loro hablara: pan con vino; atarlo de una pata con alambre y ponerle en el otro extremo de la jaula un pedazo de manzana; Meterlo en la heladera; Mantenerlo con el pico abierto utilizando un escarbadientes partido en dos.
  Pasado el furor de la primera época, de vez en cuando intentan hacerlo cantar, sin resultados. Hoy por hoy puede asegurarse, sin embargo, que Pocho, avejentado, flaco, todavía verde, aún resiste.